SINOPSIS: Desde pequeño, Elwood Curtis ha escuchado con devoción, en el viejo tocadiscos de su abuela, los discursos de Martin Luther King. Sus ideas, al igual que las de James Baldwin, han hecho de este adolescente negro un estudiante prometedor que sueña con un futuro digno. Pero de poco sirve esto en la Academia Nickel para chicos: un reformatorio que se vanagloria de convertir a sus internos en hombres hechos y derechos pero que oculta una realidad inhumana respaldada por muchos y obviada por todos. Elwood intenta sobrevivir a este lugar junto a Turner, su mejor amigo en la Nickel. El idealismo de uno y la astucia del otro les llevará a tomar una decisión que tendrá consecuencias irreparables.

La nueva novela del autor Colson Whitehead, que como su predecesora El ferrocarril subterráneo, también fue ganadora del Premio Pulitzer está en Chile y se llama: Los chicos de la Nickel. Si bien la Nickel no existe, la historia toma como base un caso real de un reformatorio en Florida que destrozó la vida de cientos de chicos.

Elwood es un niño modelo, criado solo por su abuela, tiene la cabeza puesta en sus estudios y en las palabras del Martin Luther King Jr. Elwood va a llegar lejos, todos lo saben, hasta que por un incidente termina en la Nickel. El reformatorio está hecho para romper no solo sus cuerpos sino que sus espíritus y su tiempo ahí lo marcará por el resto de su vida.

Si todo el mundo miraba para otro lado, entonces todos eran cómplices. Si él miraba para otro lado, estaba tan involucrado como los demás. Así era como él lo veía, como siempre lo había visto todo.

Al igual que lo que sucedió con El ferrocarril subterráneo, Los chicos de la Nickel no es una lectura sencilla, toca temas muy difíciles y sensibles, pero el autor lo hace sin caer en el morbo innecesario. Y ese es uno de los mejores puntos del libro, no necesita caer en manipulaciones sentimentales para lograr que el lector se emocione con lo que sucede. Porque la misma trama es lo suficientemente importante y los personajes profundos, por lo que no es difícil empatizar con todo lo que va sucediendo.

La historia de Elwood la conocemos desde el presente, con él siendo un adulto viendo en las noticias cómo encuentran los cadáveres escondidos de la Nickel, lo que provoca que todo lo sucedido años atrás salga a la luz. Así nos enteramos de su infancia, de su periodo en la Nickel y los chicos que conoce ahí. Si bien es un entorno difícil conoce a Turner que lo ayuda a hacer todo más soportable y se vuelve su mejor amigo.

El mundo le había susurrado cuáles eran las normas para toda su vida y él se había negado a escuchar, atendiendo en su lugar a una orden superior. El mundo seguía dándole instrucciones: No ames a nadie porque desaparecerá, no confíes en nadie porque te traicionará, no te levantes y plantes cara porque te molerán a palos. Pero continuaba oyendo aquellos otros imperativos: Ama y ese amor te será devuelto, confía en el camino recto y este te llevará a la liberación, pelea y las cosas cambiarán. Él nunca escuchaba, nunca veía lo que tenía delante de los ojos, y ahora lo habían arrancado del mundo sin más. No oía otras voces que las de los chicos abajo, los gritos y las risas y los llantos temerosos, como si él flotara en un cielo amargo.

Aunque sea la historia de Elwood, también hay otras historias que vamos conociendo a su alrededor. Y son estas las que terminan destrozándonos, las historias de los chicos que intentaron escapar, los chicos que intentaron luchar, los que jugaron con sus reglas y aún así fueron castigados. Son historias crudas y terribles, varias sacadas de relatos reales, como explica el autor al final del libro. 

Quizá el único punto flaco sea que de alguna forma el libro parece quedar al borde de algo más emotivo, pero se corta. Es cierto que el último capítulo logra dar un giro inesperado que nos hace repensar todo lo leído, pero el final del libro se sintió insuficiente para toda la emoción acumulada durante las últimas páginas. Quizá un corte demasiado abrupto y con la sensación de que iba hacia algo más grande.

No obstante todo lo anterior y lo terrible de los temas que toca, hay un tono de esperanza en el libro. Esperanza en lo que las personas pueden lograr cuando se lo proponen, en la constante idea de que podemos ser mejores y debemos ser mejores, porque así es como se ganan las batallas: amándonos y amando al resto, lo suficiente como para luchar por ellos.

Tendría que confiar en algún desconocido. Era algo imposible, como amar al que quería destruirte, pero ese era precisamente el mensaje del movimiento: confiar en la honestidad primordial que anida en todo corazón humano.

Los chicos de la Nickel es una historia dura que toma como base hechos reales. Una historia sobre cómo el abuso de poder y el desentendimiento del gobierno acabó con vidas de cientos de chicos durante años, sin embargo, logra tener un tono esperanzador en la capacidad innata de las personas por hacer el bien.

Autor: Colson Whitehead
Editorial: Penguin – Literatura Random House
Saga/Autoconclusivo: Autoconclusivo
N° de páginas: 224
ISBN13: 9789566045380
Idioma: Español
Precio: $15.000

Colson Whitehead (New York, 1969)-. Autor de nueve novelas, incluyendo su debut, El intuicionista El ferrocarril subterráneo, por el que ganó el National Book Award por ficción el año 2016 y el Premio Pulitzer por ficción el año 2017. También ha publicado dos libros de no ficción. En el año 2002, recibió el premio MacArthur Fellowship. Su más reciente novela: Los chicos de la Nickel también ganó el Premio Pulitzer el año 2019.

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