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Información sobre Otaku + entrevista al editor

SINOPSIS (contraportada): ¿Por qué Evangelion es considerada una serie animada paradigmática, que permitió al animé tener un nuevo ciclo de vida? ¿Qué tienen en común Lady Gaga, Lucybell y Malice Mizer? ¿Cómo la estética cyberpunk logró calar tan hondo en el imaginario artístico occidental y oriental? ¿Por qué lo inocente y tierno se convirtió en los ’60, en una bandera de lucha feminista en Japón, gracias a la apariencia de lo Kawaii?

En Otaku, el primer libro de ensayo en lengua hispana dedicada netamente al análisis de esta apasionante tendencia, la historiadora del arte Jacqueline Herrera, editora de Babyfan y CosplayZone, nos deleita con una serie de cuatro ensayos que exploran distintos tópicos de la cultura popular japonesa en Chile. Con una visión fresca, nos sumerge al mundo de las idols, máquinas humanizadas, músicos de apariencia andrógina y, sobre todo, la reivindicación de la estética de lo Kawaii.

El libro Otaku fue escrito por Jacqueline Herrera y publicado gracias a Biblioteca de Chilenia, una microeditorial dedicada a la investigación, reflexión y difusión de la cultura popular en Chile, como a su vez de editar y publicar literatura fantástica y cómic nacional. En Galadnor tuvimos la oportunidad de hablar con su editor, Emiliano Navarrete y aquí está nuestra conversación:

¿Cómo nace la idea de este libro?

Otaku nace como una tesis de pregrado de Historia del Arte de Jacqueline Herrera el año 2006, en plena Revolución Pingüina. En la que la autora nota que el cuerpo social chileno cambia a partir de la revolución, entonces a partir de ese hito histórico comienza a revisitar lo que son las distintas tribus urbanas y llega al convencimiento de que el tratamiento del cuerpo que tiene la revolución pingüina es completamente distinto al de la dictadura o el del quinto centenario de los ’90. Todo esto se traduce en dos aristas: visual kei y la vestimenta otaku, con un erotismo y seducción distintas. Otaku nació como un texto académico. Lo leí y me llamó mucho la atención, planteé hacer este libro y, en un comienzo, la autora no accedió.

Emiliano Navarrete, editor de Otaku

¿Por qué no accedió al principio?

Porque estábamos recién recibidos de Edición literaria en la USACH, los dos hicimos el mismo diplomado y, claro, el entusiasmo jovial da para mucho. Luego, la autora pasó viajando, vio que los libros tenían promoción, tenían circulación y visibilidad, entonces, logramos concretar el acuerdo.

Establecimos cuatro ejes temáticos para ser abordados que no aparecen en la tesis: hay un compendio temático de la música visual kei, todo lo que implica: la vestimenta, el impacto en Chile, cómo la trató la prensa y cómo moldean el K-Pop. Otra dedicada a Evangelion, porque debe haber algo dedicado a Evangelion. La verdad es que conseguimos los derechos de traducción de una obra llamada La decontrucción del animé, era una infografía de internet que explicaba Evangelion y otras series desde el punto de vista del filósofo Jacques Derrida, el problema es que al ser un conocimiento de internet mutó demasiado de su idea original. Tuvimos acceso al primer manuscrito y de ahí partimos. El problema de nuestra traducción fue, primero, que no existía un vocabulario en español, porque no existen temas filosóficos y sociológicos de la cultura otaku en español y, segundo, porque en gran parte de la traducción reinterpretamos muchas cosas de las que estábamos en desacuerdo y derivó en una obra propia más que en una traducción propiamente tal.

El tercer eje, fue el cyberpunk como corriente estética y como influenció a occidente y oriente. Tetsuo: The Iron Man, Akira, The Matrix, muchas obras son analizadas y reseñadas. Y como estas influyeron en la vestimenta chilena y en la obsesión con los gadgets de la última década. Por último, como tema inédito, hablamos sobre lo kawaii bajo una perspectiva femenista. Porque en el mundo existen dos obras canónicas sobre lo kawaii, está Kawaii!: Japan’s Culture of Cute, que fue publicado en Japón. Existe en cada idioma, con excepción del español. Los dueños de los derechos son de Penguin Random House y ellos decidieron que no existe un mercado otaku que pueda concebir un mercado serio para lo kawaii. Así que nosotros importamos algunos libros, buscamos tesis, información académica muy contundente, para abordar el tema de esta visualidad engañosa, inocente, silenciosa. Y también como las distintas palabras han sido modificadas por distintos momentos históricos. Fue un ejercicio muy interesante traducir desde cero y reinterpretar para que fuera entendible para español latino.

Otaku junto con otros libros de Biblioteca de Chilenia en el stand de la FILSA

¿Quién es el público de este libro?

Cuando pensamos otakus, pesamos que existen saberes ausentes en Chile y en el idioma español. Entre estos saberes ausentes están las tribus urbanas y las culturas de manto negro: la cultura gótica, punk, otaku, visual. Todo lo que tenga que ver con el color negro. Son aspectos que no están integrados en la cultura, a pesar de que son prácticas culturales. El libro está enfocado para todo público, ya que no se tratan aspectos como el hentai.

Es importante no subestimar el público infantil. Muchos de los que lo han comprado son niños entre 10 a 12 años que quieren saber más, quieren saber por qué están viendo Astro Boy, quieren saber qué están consumiendo. Es un texto informativo que viene a complementar su universo y así generar un público más exigente.

¿Les gustaría hacer más ensayos con otras tribus urbanas?

Estoy trabajando en ello. Me interesa mucho la subcultura otaku y la gótica, porque ambas nacen del mismo modo, en la misma época, con los mismos medios, pero con una práctica social, filosófica y cultural muy distinta. Ambas llegan con los hijos de exiliados del Golpe Militar. Comparten cosas porque son bonitas o llamativas y así se expandieron llegando a un público que antes era impensado. Sí, me interesaría hacer más ensayos dentro de esta línea. Porque es necesario generar los cimientos para que cuando llegue un sociólogo a la televisión a hablar de las tribus urbanas no los pueda simplificar.

¿Por qué deberían leer Otaku?

Si te interesa la cultura otaku, si te interesa la animación japonesa, si te gusta el K-Pop (no es lo mismo, pero sí colindante). Tienes que saber qué estas consumiendo, como nacieron. Tienes que saber si los artistas que te gustan son ególatras o son artistas trabajólicos. Se van a encontrar muchas sorpresas muy gratas, los conciertos son muy prolijos, muy profesionales. Muchas productoras no han tenido la altura de miras para traer estos conciertos como se debería.

Este es un conocimiento que no existe en español, no podrán encontrar ensayos desde lo académico de esta área.

Finalmente, los animamos a buscar el libro Otaku: cuatro décadas de cultura popular japonesa en Chile. Pueden encontrarlo en la FILSA en el stand de C-25 Hueders, junto con otros títulos de la editorial. También en la Librería del GAM y Que Leo Forestal. Tiene un valor de $9900 y en FILSA lo pueden conseguir con 25 % de descuento. Sigan a Biblioteca de Chilenia, pueden conseguir el libro desde ahí mismo y hacen envíos a regiones.

Muchas gracias a Emiliano Navarrete por su buena disposición.