Leviticus: la homofobia como creador de monstruos

Leviticus, el debut cinematográfico del director Adrian Chiarella, propone una idea inquietante: ¡qué sucede si tu mayor miedo toma la forma de quién amas?
Lejos de apoyarse en sobresaltos constantes o criaturas espectaculares, la película utiliza el horror sobrenatural para construir una historia profundamente humana sobre el rechazo, la culpa y el daño que puede provocar el fanatismo religioso.

¿De qué trata Leviticus?
La película toma su nombre del libro bíblico de Levítico, cuyos pasajes han sido utilizados durante siglos para justificar la discriminación y persecución de las personas homosexuales, una referencia que resulta fundamental para comprender el trasfondo de la historia
La trama sigue a Naim y Ryan, dos adolescentes que viven un romance en una pequeña comunidad rural australiana marcada por una estricta visión religiosa. Cuando su relación deja de ser un secreto, ambos son sometidos a un violento ritual de conversión con la intención de “curarlos”.
Lo que parecía ser una ceremonia de purificación termina desatando una entidad sobrenatural que comienza a perseguirlos bajo una condición tan perturbadora como original: adopta la apariencia de la persona que más desean.
La premisa transforma el amor, normalmente asociado al refugio y la seguridad, en una fuente permanente de incertidumbre. Cada encuentro puede significar consuelo… o la muerte.

Un terror psicológico que apuesta por la atmósfera
Leviticus se une a la nueva ola del terror (Obssesion. Hokum y Backrooms ) donde la capacidad para construir tensión no depende constantemente de los tradicionales jump scares. La fotografía aprovecha la inmensidad de los paisajes australianos para transmitir aislamiento, mientras que el diseño de sonido convierte el silencio en una herramienta tan inquietante como cualquier aparición sobrenatural.
Adrian Chiarella demuestra un notable control del ritmo. Prefiere que el miedo crezca lentamente, permitiendo que la paranoia de sus protagonistas se instale también en el espectador.
Y gran parte para que funcione esto es por sus protagonistas. Joe Bird (Háblame, 2022) y Stacy Clausen nos dan interpretaciones donde transmiten con naturalidad la vulnerabilidad de dos jóvenes obligados a enfrentarse tanto a un monstruo como a una comunidad que ha decidido convertirlos en enemigos.
El conflicto emocional resulta tan potente que, incluso sin necesidad de ver una criatura, la película genera gran capacidad para incomodar.

En conclusión
Leviticus utiliza el género de terror como vehículo para reflexionar sobre el fanatismo, la intolerancia y las heridas que dejan quienes creen actuar por el bien de los demás.
Su criatura puede ser aterradora, pero nunca es el verdadero antagonista de la historia. Ese lugar pertenece a las personas capaces de convertir el amor en motivo de castigo.
Con una atmósfera absorbente, un sólido trabajo visual y un discurso que lamentablemente sigue vigente , Leviticus se instala como una de las propuestas de terror psicológico más interesantes del año.
| Dirección: Adrian Chiarella País: Australia Año: 2026 Duración: 88 minutos | Reparto: Joe Bird, Stacy Clausen, Jeremy Blewitt, Mia Wasikowska |