El afinador: un thiller humano que encuentra armonía en la imperfección

El afinador (Tuner) es un thriller criminal que se estrena esta semana, dirigida por Daniel Roher, ganador del Oscar por el documental Navalny (2022) quien debuta en la ficción con este thriller criminal, aunque es más que eso.
Hay una frase que resume perfectamente el espíritu de El afinador: “Afinar un piano se trata de crear armonía a partir del caos, y para ello tienes que sentirte cómodo con la imperfección”.Lo interesante es que esta reflexión no solo describe el trabajo de los personajes dentro de la historia. También parece definir a la propia película, que combina thriller criminal, drama humano, romance y comedia para construir una experiencia cinematográfica que encuentra su mayor virtud precisamente en sus imperfecciones.

El sonido y las emociones como el verdadero corazón de El Afinador
La película sigue a Niki (Leo Woodall), un joven pianista que padece hiperacusia, una condición que provoca una sensibilidad extrema a los sonidos. Lo que para muchos sería una limitación se convierte en una habilidad extraordinaria: su oído es capaz de percibir detalles imposibles para cualquier otra persona.
Su vida cambia cuando descubre que puede abrir cajas fuertes escuchando el movimiento interno de sus mecanismos. Empujado por la necesidad de ayudar a Harry Horowitz (Dustin Hoffman), su mentor y figura paterna, Niki termina involucrándose en una serie de peligrosos robos que pondrán a prueba su moral, sus relaciones y su propia salud.
Sin embargo, aunque la premisa parece la de un clásico thriller de robos, El Afinador tiene intereses muy distintos. El crimen funciona más como un vehículo para explorar las emociones de sus personajes y las relaciones que construyen entre ellos.
Así mismo, destaca el extraordinario diseño sonoro. Desde los primeros minutos, el sonido se convierte en una herramienta narrativa fundamental para que el espectador experimente el mundo desde la perspectiva de Niki. Los ruidos cotidianos adquieren una intensidad amenazante, mientras que los silencios y la música se transforman en momentos de refugio emocional.
Pocas películas recientes consiguen que el sonido tenga una presencia tan determinante dentro de la historia, convirtiéndose al mismo tiempo en protagonista y antagonista

Una armonía imperfecta que termina funcionando
La película también tiene grandes interpretaciones. Leo Woodall(Bridget Jones, Loca Por él) entrega una actuación vulnerable y convincente que transmite la fragilidad emocional de Niki sin caer en exageraciones. A su lado, Dustin Hoffman aporta la calidez y humanidad que convierten a Harry en vínculo padre-hijo con el protagonista.
Pero lo más interesante es cómo la película abraza sus propias contradicciones. El Afinador intenta ser muchas cosas a la vez: un thriller criminal, una historia de amor, un drama sobre la discapacidad, una película de crecimiento personal y un relato sobre los lazos familiares.
Es cierto que no todos estos elementos alcanzan el mismo nivel de desarrollo. El componente criminal puede resultar predecible en algunos momentos o inverosímil en cómo se inicia, mientras que ciertas subtramas tienen más fuerza que otras. Sin embargo, la suma de todas estas piezas termina construyendo algo especial. Ninguno de sus elementos funciona de manera perfecta por separado, pero juntos logran crear una película cálida, entretenida y profundamente humana. Como una melodía compuesta por notas distintas que, al unirse, encuentran su propia armonía.

En conclusión
El Afinador es una sinfonía imperfecta que encuentra belleza en sus contradicciones. Gracias a un sólido elenco encabezado por Leo Woodall y Dustin Hoffman, una dirección elegante y un diseño sonoro excepcional, la película consigue transformar una premisa de atracos en una historia profundamente humana.
| Dirección: Daniel Roher País: Estados Unidos/Canadá Año: 2025 Duración: 107 minutos | Reparto: Leo Woodall, Hava Rose Liu, Dustin Hoffman, Lior Raz, Tovah Feldshuh, Jean Reno |