Mi nombre es Morgana: un retelling feminista del mito artúrico

En septiembre llegó a Chile Mi nombre es Morgana, la primera entrega de una bilogía enfocada en el personaje de Morgana le Fay del mito artúrico, pero dándole un giro más feminista y no el clásico de la villana que se le suele dar. En este libro, conoceremos la infancia de Morgan con su familia en Tintagel y los eventos que la llevaron a conocer a Uther Pendragon y Merlín.
Morgan es la menor de tres hermanas del duque de Cornualles que viven en Tintagel y tienen una vida feliz, pero cuando Uther Pendragon lo mate, serán obligadas a unirse a su familia. Así empezará una nueva etapa en la vida de Morgan donde estará constantemente bajo la mirada de Uther y sus maquinaciones para controlar su vida. Sin embargo, Morgan esconde algo dentro de ella, algo que la alejará de la vida que pensaba que tendría y que la obligará a buscar otro camino.
“Éramos como el agua, fluíamos indivisibles; como un lago bajo una tormenta ondulando de vida; como una cascada colisionando sobre sí misma con estruendo y emoción; como un río durante el deshielo primaveral descendiendo a toda prisa al encuentro del abrazo salado del mar”.
Tenemos que partir la reseña diciendo que no tenemos mucho conocimiento del mito artúrico más que los retellings y adaptaciones, así que no podremos hablar con respecto a las distintas interpretaciones o qué tanto se alejó de lo conocido. Salvo conceptos básicos de los nombres y lo que sucede en la historia, nuestro conocimiento es nulo, por lo que vimos este libro como su propia historia aparte, más que un retelling como tal.
Gran parte de este libro se sintió como una zona conocida, la clásica historia de la chica que nace en una buena familia y se espera que se case, pero que ella desea enfrentarse a ese futuro, pues es un personaje con aspiraciones más allá de lo que se esperaba de una mujer. Muy similar a Sistersong, Lady Macbethad o Hija de las tinieblas, solo que están ambientados en distintos lugares y épocas, pero la lógica del inicio de la historia sigue un hilo parecido. Admitimos que este inicio no se nos hizo tan interesante, por eso mismo, se sentía como algo que habíamos leído muchas veces y ni siquiera sus conexiones con el mito artúrico ayudaban.
“No se trata de vos, Morgan (…). Sino de ellos; de los hombres, de su poder, de sus batallas, de su orgullo. Todo lo que hacen es para obtener lo que ellos necesitan sin que les importe el coste”.
Si bien a medida que avanzó la historia fue diferenciándose de los libros que antes mencionamos, siguió una línea que se podría haber esperado, de hecho, probablemente porque leímos Lady Macbethad hace poco se nos hizo algo tan familiar. Toda esta primera entrega de la bilogía fue algo que podríamos haber esperado de una ficción histórica feminista con una protagonista que rompe las reglas de la sociedad. Estuvo bien, fue divertido de leer y Morgan era un personaje, dentro de todo, interesante. Aunque sí que tenemos que admitir que lo que más interesó fue lo relacionado a sus poderes y al uso que les dio, a cómo se enfrentó a órdenes para usar su poder y ayudar a otras mujeres. Nos hubiese gustado que se explorara mucho más este lado; sin embargo, entendemos que era solo la preparación del personaje para lo que se convertirá más adelante.
Además de Morgan, nos gustó mucho la amistad que formó con Alys y la forma en que ambas se protegían. Incluso lo poco que vimos de la relación de las hermanas estuvo lindo, pues eran personas muy diferentes, pero nos gustó ver cómo se relacionaban ya como adultas al final del libro. Sin embargo, por lejos lo que más nos gustó fue cómo evolucionó el cómo veía a su madre, el paso de la rabia infantil a la comprensión de la adultez. Ver ese cambio desde los ojos de Morgan nos encantó.
“Mi madre había vivido así toda su vida, pero yo no era ella; mi madre tenía mucho más dominio de sí misma que yo. Ella estaba hecha de mármol, su fortaleza era fría, suave y paciente; yo, en cambio, era toda oscuridad y estaba hecha de esquirlas que habían sido compactadas a presión donde no llegaba la luz. Era un pedernal, y siempre lo había sido”.
Por último, el libro tuvo más romance del que esperábamos y fue uno que duró casi todo el libro y, probablemente, vuelva a aparecer en la siguiente entrega. Fue un romance sencillo y tierno, con el peligro de que no estaba permitido por las clases sociales, pero era más fuerte que estas. Nos da mucha curiosidad cómo continuará este aspecto, pues, como dijimos, no tenemos mucho conocimiento del mito artúrico y, en especial, de la historia de Morgan. Esta entrega fue como la preparación, como presentarnos el inicio del personaje y cómo llegó a dónde estaba, por lo que probablemente en el siguiente ya podamos verla con todo su esplendor.
Mi nombre es Morgana es el inicio de la bilogía que presenta a este icónico personaje con una mirada más cercana y feminista, como una mujer que se enfrentaba a las reglas y las rompía para cuidar de otras personas. Si bien no se sintió como una historia tan interesante en el inicio, sino que promete mucho para su segunda parte.
“Me llamo Morgan —dije—. Y no existen palabras suficientes para describir todo lo que soy”.
| Autor: Sophie Keetch Editorial: Ediciones Urano – Umbriel Saga/Autoconclusivo: Morgana le Fay #1 | Nº de páginas: 416 ISBN13: 9788410085251 Precio: $25.900 |
![]() | Sophie Keetch (Gales)-. Se licenció en Literatura Inglesa en la Universidad de Cardiff, donde estudió el mito artúrico. Es galesa y vive con su marido y su hijo en Gales del Sur. Decidió escribir su primera novela sobre Morgana debido a la evolución que ha tenido el personaje a lo largo de los años, que ha ido volviéndose cada vez más y más malvada a medida que los hombres han escrito y reescrito el mito artúrico. Sin embargo, a pesar de su infamia, Sophie tuvo la corazonada de que Morgana tenía una historia por contar y se sintió interpelada a buscar a la mujer que se escondía detrás del mito y dar voz a sus contradicciones. |
