Vertigo 2:Cuando repetir la fórmula también da vértigo

Vértigo(Fall, 2022) logró llevar adrenalina con una premisa tan sencilla como efectiva: dos mujeres atrapadas en lo alto de una torre, sin una salida evidente y con cientos de metros separándolas del suelo. Cuatro años después llega Vértigo 2: Punto muerto (Fall 2: Deadpoint), dirigida por los hermanos Michael y Peter Spierig, que toma esa misma idea y la traslada al monte Kwan en Tailandia.
La historia sigue a Jax Hunter, todavía afectada por la muerte de su hermana(fallecida en la primera película), y a su amiga Luce, quienes terminan atrapadas sobre una estrecha estructura debido a un desprendimiento de rocas. El problema es que la sensación de estar viendo algo nuevo desaparece rápidamente: la secuela reproduce casi calco a calco los elementos de la primera entrega (personajes que se meten voluntariamente en situaciones límite, recursos limitados, dilemas físicos y psicológicos, e intentos desesperados por escapar). Incluso hay momentos y diálogos que recuerdan demasiado al filme original, haciendo que sea muy fácil anticipar hacia dónde quiere llevarnos la trama.

El terror a las alturas y el oficio de las protagonistas
Vértigo 2 consigue destacar en aquello que el espectador viene a buscar: la sensación de estar suspendido en el vacío. La cámara aprovecha constantemente las alturas, los planos verticales y las precarias estructuras para transmitir la fragilidad de las protagonistas. El peligro no necesita un monstruo ni una amenaza sobrenatural; el propio espacio se convierte en el enemigo. La fotografía y el trabajo de encuadre logran transmitir muy bien la distancia con el suelo, generando genuina incomodidad y momentos de gran tensión que justifican verla en pantalla grande. Aunque no hay que negar que en ocasiones el CGI es notorio.
Para sostener esto tenemos a Harriet Slater (Jax) y Arsema Thomas (Luce). La película construye entre ellas una dinámica interesante a partir del duelo de Jax y la energía temeraria de Luce. Aunque no es una obra interesada en profundizar demasiado en la psicología de sus personajes, ambas actrices funcionan suficientemente bien y transmiten el miedo y la vulnerabilidad necesarios para mantenernos atados a la butaca durante sus 98 minutos

Cuando el guion empieza a perder altura
Mientras que la primera película era extremadamente simple y se concentraba por entero en la supervivencia pura, aquí los guionistas intentan ampliar el universo con más giros y secretos que terminan resultando poco creíbles. Determinadas revelaciones hacen que uno comience a cuestionar la lógica de las situaciones y las decisiones de los personajes. Una secuela puede usar una fórmula conocida, pero necesita encontrar vías para ir más allá; al limitarse a cambiar la torre por una montaña manteniendo la misma estructura narrativa, el factor sorpresa se desvanece por completo.
Por otra parte, si bien la historia es entendible sin necesidad de haber visto la primera, mantiene una conexión de personajes. Dándole una importancia a la entrega anterior, cuando el público que se interesa por este tipo de películas no lo hace precisamente por la historia que hay atrás. Además deja un final que plantea una tercera entrega, innecesaria.

En conclusión
Vértigo 2 no reinventa la rueda y su excesivo parecido con el original le juega en contra. Sus problemas surgen principalmente cuando intenta añadir subtramas innecesarias y giros que exigen demasiada suspensión de la incredulidad.
Sin embargo, no es un título aburrido: cuando vemos a las protagonistas avanzar sobre estructuras suspendidas a cientos de metros, cumple con entregar una buena dosis de adrenalina y tensión física
| Dirección: Hermanos Spierig País: Estados Unidos Año: 2025 Duración:100 minutos | Reparto: Harriet Slater, Arsema Thomas, Tom Brittney |