Insaciable: Trastornos alimentarios llevados al body horror

En una época donde las redes sociales influyen tanto en cómo nos percibimos llega Insaciable (Saccharine, Título original), película de body horror que nos cuenta la historia de Hana, una estudiante de medicina obsesionada con adelgazar y con alcanzar un determinado ideal de belleza. Así que comienza a tomar unas “misteriosas” pastillas para perder peso, lo que inicialmente parece ser la solución para conseguir el cuerpo que desea termina transformándose en una auténtica pesadilla.
La película ya está en cartelera gracias a DiamondFilms, acá te contamos nuestras impresiones:

El hambre que nunca desaparece
La película toma como inspiración la figura de los gaki, espíritus del folclore budista condenados a experimentar un hambre y una sed eternas: seres que pueden comer, pero nunca consiguen sentirse satisfechos. Esta elección responde directamente a la ascendencia asiática de la directora, quien rescata este mito de la tradición folclórica japonesa para transformarlo en una metáfora perfecta sobre una sociedad en la que siempre parece faltar algo: un kilo menos, un cuerpo más delgado, una apariencia más perfecta.
Aquí surge una subversión muy interesante por parte de James respecto al mito tradicional. Mientras los gaki suelen representarse clásicamente como entes extremadamente delgados, Bertha (el espíritu del cadáver del cual Hana extrae las cenizas) es todo lo contrario en masa y presencia.
Hana es quien reacciona como un gaki, cree haber encontrado la solución definitiva al poder comer sin engordar, pero cuanto más consigue acercarse al cuerpo que desea, más profundo y oscuro se vuelve el problema.

Body horror y la paradoja visual
James utiliza el body horror para llevar esta fijación al terreno de lo físico y lo visceral. Hay transformaciones corporales, disecciones y secuencias altamente desagradables respaldadas por un uso de efectos prácticos más que destacados. Quizás para muchos esto les haga recordar La sustancia (2024) , aunque Insaciable apuesta menos por la sátira explosiva y más por una combinación de horror corporal y relato sobrenatural.
Visualmente, la cinta destaca por un contraste, en varios momentos se utiliza una paleta de colores intensos, brillantes y rosados que hace que las imágenes parezcan dulces en pantalla. Ese choque entre una estética atractiva y apetecible frente a la inmundicia orgánica de lo que ocurre resulta repulsivo y brillante a la vez.
También destaca la actuación de Midori Francis, quien consigue transmitir la inseguridad y obsesión en un inicio de Hana a mostrar una fuerza que ya no puede controlar
Sin embargo, la película no es perfecta. Su principal tropiezo es que por momentos intenta hablar de demasiado al mismo tiempo: estándares de belleza, redes sociales, trastornos alimentarios, presión familiar (de hecho, hay mucha experiencia propia de la directora), identidad y consumo masivo. En su afán por abarcarlo todo, algunas ideas resultan demasiado evidentes, la historia se vuelve un tanto reiterativa hacia el tercer acto y su componente sobrenatural pierde algo de fuerza como amenaza.

En conclusión
Insaciable es una película que puede dispersarse por momentos, pero su premisa central permanece implacable: el fantasma de un hambre que jamás se satisface. Desde estándares de belleza a mitología budista , la película funciona como un espejo deformante sobre la violencia que ejercemos contra nuestro propio cuerpo cuando creemos que nunca es suficiente.
| Dirección: Natalie Erika James País: Australia Año: 2026 Duración: 113 minutos | Reparto: Midori Francis, Danielle Macdonald, Madeleine Madden, Joseph Baldwin, Robert Taylor |