Cocaína Negra: La voz del horror cotidiano

Cocaína Negra, es el nuevo documental de Cristóbal Valenzuela Berríos (Robar a Rodin, Isla Alien ). enfocado en Eugenio Berríos, bioquímico de la DINA cuyo historial de venenos, fuga y posterior asesinato en Uruguay sirve de punto de partida para articular la historia. El gran hallazgo de la película radica en unas cuarenta microcintas grabadas por el propio Berríos. Lejos de usarlas como mero insumo informativo, el filme las convierte en el núcleo de un relato que navega entre el thriller político y el retrato psicológico. Escuchar a Berríos en su rutina; hablando de asuntos cotidianos, consumiendo drogas o frente al televisor genera una sensación inquietante: no aparece la figura solemne o intimidante del criminal, sino un individuo torpe, vanidoso y ridículo. Esta tensión encarna con lucidez la banalidad del mal, revelando cómo lo ordinario y la violencia institucional pueden convivir en la misma persona.
Documental que se estrena este 5 noviembre y acá te contamos más:

Dispositivo formal y la estética del secreto
El documental tiene una audaz propuesta audiovisual: en lugar de acompañar los audios con material estático, se recurre al lip sync, donde el actor Claudio Arredondo le presta cuerpo y rostro a la voz auténtica de Berríos. Esta operación, casi fantasmal, le otorga presencia física al pasado a través de una interpretación contenida y llena de matices. A esto se suma una cuidada dirección de arte y fotografía que adopta la textura del video de los años ochenta. Con sus imágenes lo-fi, ruido magnético, interferencias y tonos desgastados, la película evoca el trabajo de Pablo Larraín en NO, pero con un propósito mucho más sombrío. La degradación visual no responde a la nostalgia, sino a la intención de sumergir al espectador en una atmósfera de paranoia, descomposición y clandestinidad.

Del archivo privado al thriller político
A pesar del denso volumen de antecedentes históricos, conexiones de inteligencia y expedientes judiciales, el dinámico montaje evita que el filme caiga en la exposición densa. La narración adquiere el ritmo vibrante de un thriller policial donde, aun conociendo el trágico desenlace del protagonista, persiste la intriga sobre el funcionamiento de la red que lo protegió y silenció. Así, la película trasciende el caso individual de Berríos para transformarse en una ventana hacia la estructura más amplia del terrorismo de Estado y sus ramificaciones en los primeros años de la democracia. El contraste entre el tono desenfadado de las grabaciones caseras y la gravedad de sus consecuencias proyecta algunos de los pasajes más perturbadores del cine documental chileno reciente.

En conclusión
Cocaína Negra, consigue transformar un valioso archivo de audio en una experiencia incómoda, fascinante y profundamente reflexiva. Al confrontarnos con la voz directa de un ejecutor de la sombra en su intimidad, la película no solo retrata a un personaje contradictorio, sino a una época entera en la que la ciencia y la clandestinidad se pusieron al servicio de la violencia.
| Dirección: Cristóbal Valenzuela Berríos País: Chile Año: 2026 Duración: 84 minutos | Reparto: Claudio Arredondo |