Amos del Universo: acción, nostalgia y el regreso triunfal de He-Man

Comenzamos el Mes del Orgullo y qué mejor que iniciar nuestras visitas al cine con Amos del Universo, el nuevo reboot cinematográfico de He-Man y los Amos del Universo, esos monitos que marcaron la infancia de toda una generación y que ahora regresan a la pantalla grande con una aventura que mezcla acción, humor y mucha nostalgia.
La película nos permite reencontrarnos con varios de los personajes más queridos de la franquicia. Man-At-Arms (Idris Elba), Teela (Camila Mendes), Orko, Evil-Lyn, Beast Man, Trap Jaw, Sorceress y, por supuesto, Skeletor (Jared Leto), forman parte de una historia que busca actualizar el universo de Eternia sin perder aquello que hizo tan popular a la serie original.

El regreso de los héroes de Eternia
Uno de los aspectos más interesantes de la película es que toma elementos posteriores de la franquicia y les da una nueva dirección. Quienes vieron Amos del Universo: Revelación recordarán que la serie de Netflix generó una fuerte división entre los fanáticos debido a algunas decisiones creativas. Esta nueva producción recoge parte de esos acontecimientos y les da un nuevo giro, construyendo una historia que se siente más cercana al espíritu clásico de He-Man.

Acción, humor y nostalgia para los fanáticos
Las escenas de acción son uno de los puntos más fuertes de la película. Los combates son dinámicos, espectaculares y están muy bien coreografiados, aprovechando tanto los poderes de los personajes como los distintos escenarios de Eternia. Cada enfrentamiento tiene energía propia y mantiene el ritmo de la película en todo momento, entregando varios momentos memorables para los seguidores de la saga.
La música acompaña muy bien cada escena y logra equilibrar la épica propia de una aventura fantástica con los momentos más ligeros. Porque si bien Amos del Universo no es una comedia, sí tiene varias frases que perfectamente podrían quedar para el bronce. Muchas de ellas provienen de Skeletor y sus interacciones con su grupo, que terminan siendo algunos de los momentos más entretenidos de toda la película.

Skeletor y Jared Leto se roban la película
Y hablando de Skeletor, Jared Leto encuentra aquí un personaje que parece encajar perfectamente con sus capacidades. Después de algunos proyectos que no lograron convencer al público, el actor entrega una interpretación que mezcla amenaza, extravagancia y humor, convirtiendo al clásico villano en uno de los grandes aciertos de la cinta. Sus escenas junto a sus secuaces son sencillamente de lo mejor de toda la producción.
Otro aspecto que funciona muy bien es la relación entre Adam y Teela. El apoyo constante de Teela resulta fundamental para el desarrollo del protagonista y para que este pueda asumir el peso de su destino. Paralelamente, otros personajes intentan corregir errores del pasado, aportando una capa emocional que ayuda a que la historia tenga más profundidad de la que muchos podrían esperar.
A pesar de contar con una gran cantidad de personajes, la película nunca se siente sobrecargada. Cada uno tiene su espacio para desarrollarse y aportar algo a la historia, evitando esa sensación de caos que suele afectar a muchas producciones con repartos tan amplios.
La esencia de un héroe
También quiero destacar el trabajo de Nicholas Galitzine como He-Man. Le creí completamente al personaje. Su Adam es calculador, carismático, algo delicado e incluso vulnerable cuando la situación lo exige. Y lo interesante es que, una vez que obtiene el poder de Grayskull, no se transforma en una persona distinta ni deja que ese poder se le suba a la cabeza.
Galitzine consigue que Adam y He-Man se sientan como dos facetas de un mismo personaje, manteniendo la esencia de ambos. Más allá de la fuerza sobrehumana, la película también deja una enseñanza que siempre ha estado presente en las mejores historias de héroes: el verdadero poder no proviene de una espada, una armadura o un artefacto mágico, sino de lo que cada persona lleva dentro de sí misma.
Hay además un tremendo cameo que los fanáticos no van a querer perderse. No voy a revelar quién aparece, pero sí puedo decir que viene acompañado de una frase que perfectamente podría transformarse en uno de los momentos más recordados de la película, algo similar a lo que significó para muchos la clásica “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.
¿Escena post créditos?
Y atención: no se levanten de sus asientos cuando comiencen los créditos. La película cuenta con tres escenas postcréditos que entregan algunas pistas interesantes sobre el futuro de la franquicia y que definitivamente valen la espera.Uno inmediatamente al terminar, uno a medio crédito y otro al final de todo.
¿Vale la pena verla?
Y sí, lo reconozco: soy bastante regodeón con las películas. Cuando algo no me convence, no tengo problemas en decirlo. Pero Amos del Universo logró algo que cada vez es más difícil de encontrar en el cine actual: simplemente me hizo pasar un buen rato.
Entre sus escenas de acción, personajes carismáticos, momentos de humor bien logrados y una historia que respeta gran parte de la esencia de He-Man, la película consigue entretener de principio a fin. No será perfecta, pero entiende exactamente lo que quiere ser y lo ejecuta con convicción.
Si creciste viendo las aventuras de Eternia, encontrarás una buena dosis de nostalgia. Y si llegas sin conocer demasiado de este universo, probablemente también te divertirás. Ahora la pelota queda en su cancha: cuando la vean, vuelvan por acá y cuéntenme si también levantaron la espada imaginaria al grito de “¡Por el poder de Grayskull!”.
Amos del Universo llega a los cines de Chile este 4 de junio gracias a Andes Films.