Wicked: Por Siempre – Conocer a algunas personas te puede cambiar para siempre


La secuela Wicked: Por Siempre intenta cerrar el arco de Elphaba y Glinda con ambición, pero le falta ese elemento épico que hizo brillar tanto a la primera entrega. El tono más oscuro y el enfoque político, si bien interesantes, no logran el mismo sentido de maravilla ni de descubrimiento que en la película anterior.
Junto a eso, las nuevas canciones (como “No Place Like Home” y “The Girl in the Bubble”) no logran calar tanto: son aceptables por su interpretación, especialmente vocal, pero carecen de la fuerza melódica de los grandes números del primer filme.
Sin embargo, uno de los grandes aciertos de esta entrega es Ariana Grande como Glinda. En esta secuela ella tiene el espacio para mostrar una dimensión más vulnerable, dolorosa y madura de su personaje, navegando la culpa, la fama y sus propias contradicciones. En esa línea, su nuevo solo y sus escenas más íntimas permiten ver una Glinda menos superficial y más introspectiva.
Por otra parte, la razón misma del conflicto en la película se siente algo débil. Los antagonistas parecen actuar “porque sí”, sin una motivación completamente clara que justifique sus decisiones dramáticas, lo que debilita la profundidad del enfrentamiento moral original.
Otro punto importante es que hacia la mitad de la película, ciertos elementos se reconfiguran para dar pie a la historia de Dorothy (un guiño inevitable al Mago de Oz), pero la atención narrativa casi no está con ella, y muchas líneas argumentales quedan sin cerrar del todo. Esa decisión creativa es defendible (al fin y al cabo, la película no es realmente sobre Dorothy), pero este enfoque resta impacto a algunos eventos cruciales, dejándolos algo apagados o poco resueltos.
En medio de esos desequilibrios, Wicked: Por Siempre logra sostener con fuerza un mensaje emotivo: la manera en que ciertas personas que conoces pueden tener un impacto tan profundo que te cambian para siempre. La relación entre Elphaba y Glinda funciona como el verdadero corazón temático de la historia: dos figuras que, pese a sus diferencias y desencuentros, se transforman mutuamente, se empujan a crecer y dejan huellas imborrables en el camino de la otra. Es este mensaje el que otorga a la película un peso emocional que trasciende sus fallos estructurales.
Aun con estos reparos, el final de la cinta se considera un acierto. Es uno de esos desenlaces que, aunque no explote fuegos artificiales, cierra con un tono emocional satisfactorio y coherente con los temas de redención, amistad y responsabilidad. Se siente como una conclusión auténtica, dejando una sensación de paz y cierre para las brujas de Oz.

En resumen, Wicked: Por Siempre es una secuela más gris y madura que su antecesora: no tiene la grandiosidad épica de la primera parte y sus canciones no alcanzan el mismo nivel inolvidable, pero Ariana Grande brilla especialmente como Glinda, y el desenlace logra emocionar. Si buscas una conclusión emocional más íntima que espectacular, esta película cumple; pero si esperabas el mismo impacto musical y visual del original, podría quedarse un poco corta.
| Año: 2025 Países: Estados Unidos Duración: 2 horas y 17 minutos Dirección: Jon M. Chu | Elenco: Cynthia Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailey, Michelle Yeoh, entre otros. |