Un cielo más allá de la tormenta: un cierre a la altura de los 10 años de espera

El año pasado llegó a Chile la primera entrega de la tetralogía de Una llama en las cenizas, que originalmente se publicó diez años atrás, y ahora es el turno del cierre de la historia: Un cielo más allá de la tormenta. Pueden encontrar las reseñas de todas las entregas en nuestra página, porque somos grandes fans de la saga. Como hacemos siempre, en esta review no encontrarán spoilers del libro, pero si de los tres anteriores, así que están avisados.
Pero a veces no hay razón alguna. A veces matas, y odias matar, pero eres un soldado de la cabeza a los pies y sigues segando vidas. Tus amigos mueren. Tus enamorados mueren. Y lo que queda al final de la vida no es la seguridad de haberlo hecho por alguna razón preeminente, sino la dura realidad de que te arrebataron algo y tú lo entregaste. Y sabes que acarrearás ese peso contigo el resto de tus días, dado que es un remordimiento que solo se alivia con la muerte.
Elias es oficialmente el Atrapaalmas y dejó atrás todos sus recuerdos como Elias, mientras que Helene y Laia trabajan juntas para detener a la comandante Keris y al Portador de la noche. Sin embargo, ambos juntos son demasiado poderosos y cuando los genios son liberados los humanos no podrán contra ellos. La guerra contra los genios y el ejército de Keris está en su pulto más álgido desde que el Portador de la noche liberó a los suyos y Keris traicionó a gran parte de las Gens. Por ese motivo, Helene está trabajando junto a Laia y los académicos, quienes lucharon a su lado cuando los necesitó y la emperatriz los liberó, para recuperar el imperio para su sobrino.
El vacío que deja es enorme, es esa soledad impasible que queda después de que le expongas el corazón a alguien solo para descubrir que en ningún momento quería verlo.
Después de tres libros, finalmente aquí pudimos ver más de la relación entre Laia y Helena, pues los eventos del libro anterior las obligaron a trabajar en conjunto. Fue muy divertido leer la dinámica de ambas, el cómo formaron una relación de respeto y que, genuinamente, se llevaban bien. Al fin pudimos verlas como amigas y siempre tuvieron razón, si sus circunstancias hubiesen sido distintas sí que hubieran sido amigas desde antes. Aunque sí que sentimos que nos perdimos gran parte de esto porque ocurrió entre libros, así que para los lectores fue un poco brusco el paso de apenas soportarse a ser amigas.
Estás rota, pero las cosas rotas son las más afiladas. Las más mortíferas. Las cosas rotas son las más inesperadas y las más subestimadas.
Helene siguió siendo el mejor personaje por lejos. Todo su arco evolutivo, el cómo partió y el cierre que tuvo en este libro nos pareció simplemente hermoso. Además, a pesar de que cambiara su forma de ver el mundo y entender la lógica del imperio, su personalidad correcta y leal se mantuvo todo el tiempo. Supongo que por eso se sintió agridulce el final que tuvo y, a la vez, fue uno acorde a su sentido del deber. Algo similar pasó con Laia, la que conocimos en la primera entrega con la de ahora parecían ser personas completamente distintas. Laia no solo ganó valor, sino que confianza en sí misma y en luchar por lo que quería. Ambas crecieron mucho a pesar del coste emocional y físico que tuvo para ellas.
Y entonces todo lo que soy, todo lo que era, se fractura y se separa. El Mar se vierte a través de mí, comprimiéndose en algo minúsculo y extremadamente pesado. No hay oscuridad, sino un vacío del blanco más puro, la ausencia de esperanza y la plenitud del sufrimiento…
Elias pasó gran parte de la historia luchando contra lo que su rol le exigía como el Atrapaalmas y lo que algo dentro de él le decía que se estaba perdiendo: sus sentimientos y las personas de su pasado. Fue interesante su batalla interna, porque según Mauth tenía que dejar sus sentimientos atrás para cumplir su rol, cuando no era así, pues eran sus sentimientos lo que lo volvían ser lo que era, una persona preocupada por otros. Siempre dijimos que el romance entre Elias y Laia se nos hacía cliché y predecible, pero de verdad que lo disfrutamos un montón, sobre todo acá que Elias luchaba contra la atracción que sentía por ella.
Ojalá fuéramos consciente de las grietas que se abren en los corazones de las demás personas. Tal vez así no seríamos tan crueles con aquellos que caminan a nuestro lado en este mundo solitario.
La autora logró equilibrar muy bien las escenas de acción descritas con cuidado con los momentos emotivos. Eso fue una de las cosas que más nos gustó de la historia, pues si bien era cruel y sangrienta, también era una cuyo eje central siempre fue el amor y el cierre de este libro lo dejó en evidencia. Toda la trama detrás de lo que sucedió siglos antes me pareció muy buena, el origen de los genios, el rol de los académicos en su destino y el mismo papel que jugaron los augures. Además, nos encantó fue el tema de las historias, el poder de estas y cómo terminaron jugando un rol tan importante en esta entrega tanto para el Portador de la Noche como para la misma Laia.
Este cuento es la horca en la plaza. La sangre sobre los adoquines. Es la K tallada en la piel de una chica académica. La madre que esperó treinta años a que regresara su hija. La agonía de una familia destruida. Este cuento es una advertencia. Y es una promesa que pienso cumplir.
Un cielo más allá de la tormenta fue el cierre de la tetralogía que comenzó 10 años atrás, un cierre que estuvo a la altura de lo que se esperaba y logró dar un cierre digno tanto a los personajes, como a las distintas tramas que creó.
| Autor: Sabaa Tahir Editorial: Ediciones Urano – Umbriel Saga/Autoconclusivo: Una llama en las cenizas #4 | Nº de páginas: 544 ISBN13: 9788410085435 Precio: $32.900 |
![]() | Sabaa Tahir. (Estados Unidos)-. Se crió en un pequeño motel que su familia regentaba en el desierto de Mojave, California. Pasó su infancia devorando novelas de fantasía, saqueando la colección de cómics de su hermano y arrancándole acordes a su guitarra. Empezó a escribir Una llama entre cenizas mientras trabajaba por las noches como editora en un periódico. Le encantan el rock indie, los calcetines llamativos y todo lo que tenga algo de nerd. Actualmente vive con su familia en el Área de la Bahía de San Francisco.. |
