Santo: no nos dejes caer en la tentación – Romance queer, espiritualidad y salud mental

Novedad de Editorial Zig-Zag bajo el sello VeRa, “Santo: no nos dejes caer en la tentación” es el tercer libro de la trilogía “Padre”, éxito internacional de Sierra Simone.
El libro se centra en Aiden Bell, ahora hermano Patrick, quien tras abandonar un pasado marcado por excesos, enfrenta un reencuentro inesperado con Elijah, el hermano de su mejor amigo. Este regreso despierta un deseo latente que lo obliga a cuestionar sus votos, su fe y la posibilidad de que el amor, en todas sus formas, también pueda ser sagrado.
Este libro propone una historia que se siente refrescante dentro de la trilogía a la que pertenece, al presentar un romance queer entre un monje y el hermano de su mejor amigo. Luego de dos entregas previas centradas en parejas heterosexuales, esta narración abre espacio a una perspectiva distinta, poniendo en el centro a dos hombres.
Más allá del romance, la trama se sostiene sobre temas profundos como la búsqueda de identidad, el sacrificio y las tensiones internas que surgen al intentar reconciliar lo que uno desea con lo que cree correcto. El reencuentro sentimental entre Aiden —ahora convertido en hermano Patrick— y Elijah ocurre mientras ambos recorren distintos monasterios de Europa, un viaje que se transforma en escenario de descubrimiento personal y también en una segunda oportunidad para un amor marcado por el pasado.
Uno de los aspectos más sensibles del libro es su manera de abordar la depresión y los pensamientos suicidas. Desde el inicio se plantea la pregunta sobre qué llevó al protagonista a abandonar su vida anterior y elegir la vida monástica, pero no es hasta el capítulo cuarenta y siete que se revela en detalle lo ocurrido aquella noche decisiva. En este punto, la historia destaca por su responsabilidad al mostrar que la religión puede ser un apoyo valioso, pero no reemplaza la necesidad de ayuda psicológica profesional, integrando así ambas perspectivas en el tratamiento de la salud mental.
Narrativamente, la novela alterna entre distintos formatos de capítulos. La mayor parte de ellos están narrados por el protagonista, pero también se incluyen entradas del cuaderno personal de Elijah Iverson y extractos de los artículos que escribe para la revista en la que trabaja. Este recurso amplía la mirada sobre los personajes y aporta dinamismo a la lectura, mostrando la intimidad de sus pensamientos y emociones desde diferentes ángulos.
Además, como guiño a los lectores de la trilogía, aparecen los protagonistas de los dos libros anteriores, ofreciendo actualizaciones sobre sus vidas y reforzando la idea de continuidad dentro del universo narrativo.
Aunque el conflicto final guarda similitudes con el del primer libro, en esta ocasión se percibe más trabajado y mejor desarrollado, dando paso a una reflexión honesta sobre la rigidez de las decisiones binarias y la posibilidad de buscar caminos intermedios.
De esta manera, “Santo: no nos dejes caer en la tentación” se caracteriza por su fuerza emocional y profundidad temática, consolidándose como una de las entregas más sólidas de la saga.