Papá x dos: así se ve una relación amorosa entre virgo y piscis

Este jueves 25 de septiembre se estrena en cines “Papá x dos”, gracias a BF Distribution. Esta comedia está dirigida por Hernán Guerschuny y protagonizada por Benjamín Vicuña, Celeste Cid y Lukas Akoskin.
La cinta se centra en Santiago, un hombre decidido a formar una familia con Ana, cuya inesperada revelación de embarazo lo enfrenta a una situación insólita: el verdadero padre es su ex.
La película parte con un giro inesperado que cambia por completo la vida de Santiago: aunque Ana le anuncia que está embarazada, también le revela que el padre es su ex. Aun así, Santiago decide seguir adelante con la relación y mudarse con ella, decisión que se complica aún más cuando tiempo después aparece Pancho, el ex de Ana, buscando un lugar donde quedarse.
De esta forma se construye la premisa central: una convivencia forzada entre los tres, que plantea la importancia de adaptarse ante las sorpresas que trae la vida, pero que a la vez olvida destacar la necesidad de poner límites frente a las adversidades. Esta falta de equilibrio es uno de los puntos débiles de la cinta, que cae varias veces en extremos innecesarios.
En medio de esta peculiar dinámica, la trama se desarrolla como una constante competencia entre Santiago y Pancho, marcada por enredos, celos y situaciones absurdas que intentan generar humor. La película recuerda a cintas como El bebé de Bridget Jones, pero no logra la misma química entre sus personajes, lo que hace que el supuesto triángulo amoroso pierda fuerza.
El conflicto central termina reduciéndose más a la incapacidad del protagonista de dialogar y confiar, que a un dilema verdaderamente sólido.
En cuanto a la construcción de personajes, sus personalidades están tan exageradas que se sienten más como caricaturas que como personas reales. Santiago es presentado como un hombre perfeccionista y rígido, atrapado en una búsqueda de identidad. Ana y Pancho, por el contrario, representan la espontaneidad, funcionando como contraposición directa al protagonista. Sin embargo, este contraste se fuerza tanto que termina por restar naturalidad a la trama.
A esto se suma la presencia de varios personajes y situaciones que no aportan mucho al desarrollo de la historia, funcionando más como relleno que como elementos necesarios.
Así, “Papá x dos”, aunque construida sobre una premisa atractiva y con potencial para la comedia romántica, termina diluyéndose en exageraciones y enredos poco memorables.