Kalkutun: Juicio a los brujos – Olguin regresa con folk horror chileno

Octubre es el mes del terror y si alguien sabe de eso en Chile es Jorge Olguin quein llega con Kalkutún: Juicio a los Brujos, una película que nos transporta al Chiloé de finesdel siglo XIX para recuperar un episodio oscuro de nuestra historia.
La historia comienza con la muerte brutal de un hombre acusado de hechicería por dos campesinos locales, un acontecimiento que lleva al Estado chileno a enviar a un fiscal (Juan Carlos Maldonado) desde Santiago con la misión de investigar y erradicar a la sociedad secreta de brujos conocida como La Mayoría.
Sin embargo, lo que comienza como una investigación judicial termina convirtiéndose en un viaje hacia un mundo donde las creencias ancestrales, la brujería y las fuerzas sobrenaturales desafían todo aquello que el protagonista considera racional.
Paralelamente, conocemos a Mailén (Camila Oliva), una joven que se adentra en el mundo de esta organización secreta con la esperanza de salvar a su familia. Su historia aporta una dimensión más íntima al conflicto, mientras el relato nos introduce en las tradiciones y la cosmovisión de los habitantes de Chiloé.
Olguin , el pionero del género en Chile con Ángel Negro (2000), esta vez toma hechos reales: el proceso judicial contra los llamados brujos de Chiloé, desarrollado a fines del siglo XIX. Aunque la película incorpora elementos ficticios y sobrenaturales, utiliza este episodio histórico como punto de partida para construir una historia de terror que también reflexiona sobre nuestra propia identidad cultural.

El choque entre la razón y las creencias ancestrales
Más allá de los elementos sobrenaturales, en el relato lo que destaca es el enfrentamiento entre dos formas de entender el mundo. Por un lado, encontramos la institucionalidad centralista del Estado chileno, que busca imponer su autoridad y combatir aquello que considera superstición. Por otro, están las creencias y conocimientos ancestrales de una comunidad insular que posee su propia manera de relacionarse con lo desconocido.
Este conflicto le entrega una dimensión histórica y cultural a la película, siendo la brujería no solo excusa para usar el terror. La investigación del fiscal representa el encuentro entre dos realidades que no necesariamente se comprenden y que terminan enfrentándose de manera violenta.
En este sentido, Kalkutún encuentra en el folclore chilote, una fuente especialmente atractiva para construir su universo; cosa que ya había hecho en Caleuche, El Llamado Del Mar. Las leyendas y las tradiciones del archipiélago permiten desarrollar un horror con identidad propia, alejado de las fórmulas más habituales del cine estadounidense.

Efectos prácticos, fotografía y actuaciones
Hay muchas cosas a destacar en Kalkutún: Juicio a los Brujos, una de estas es su trabajo con los efectos prácticos, que aportan una dimensión tangible a los elementos más perturbadores de la historia. En un género donde muchas producciones recurren ampliamente a los efectos digitales, este tipo de recursos contribuye a darle una presencia física al horror y demuestra el valor del trabajo artesanal en el cine fantástico. Aunque en ese sentido hay criaturas construidas muy bien, pero otras que no lo son tanto.
A esto se suma la fotografía, que aprovecha los paisajes fríos y boscosos de Chiloé para construir su atmósfera. El entorno natural contribuye a transmitir la sensación de estar entrando en un territorio donde las leyendas y lo desconocido forman parte de la vida cotidiana. La ambientación de época también ayuda a situarnos en ese Chile de finales del siglo XIX.
En cuanto a las actuaciones, el elenco contribuye a dar vida a un relato marcado por la violencia, las creencias populares y el enfrentamiento entre las autoridades y los habitantes de la isla. Entre los intérpretes se encuentran Camila Oliva y Juan Carlos Maldonado quienes se llevan el mayor peso dramático. Acompañados de grandes actuaciones como Paulina Eguiluz , Luis Dubó, Bastián Bodenhöfer, Daniel Antivilo y Gastón Salgado, entre otros; quienes profundizan este universo.
Una historia que podría ser más breve
A pesar de sus elementos interesantes, hay un aspecto que puede jugar en contra de la experiencia: su duración. Con aproximadamente dos horas y media, Kalkutún es una película extensa para el género y, por momentos, puede sentirse más larga de lo necesario.
Si bien la construcción del contexto histórico, el desarrollo de sus personajes y la exploración del folclore requieren tiempo, el ritmo se vuelve pausado en determinados tramos. Esto puede afectar la tensión narrativa, especialmente en una película que busca combinar la investigación judicial con el misterio y el horror sobrenatural.
No significa que una película de terror deba apostar necesariamente por la brevedad, pero sí que una duración extensa necesita mantener el interés y la tensión durante todo el recorrido. En este caso, la propuesta seguramente al solo ver la duración alejará a espectadores.

En conclusión
Kalkutún: Juicio a los Brujos demuestra que el cine chileno tiene historias propias que explorar dentro del terror. Jorge Olguín vuelve a mirar hacia nuestras leyendas y nuestro pasado para construir un relato que combina brujería, elementos sobrenaturales y un episodio histórico marcado por la persecución y el choque cultural.
Sus efectos prácticos y la fotografía que aprovecha los paisajes de Chiloé destacan dentro de una película que busca construir una identidad visual ligada a nuestras raíces. Además, su aproximación al conflicto entre la institucionalidad estatal y las creencias ancestrales le entrega una dimensión que va más allá de los sustos.
En cines desde este 22 de octubre.
| Dirección: Jorge Olguin País: Chile Año: 2026 Duración: 2h 32m | Reparto: Juan Carlos Maldonado, Paulina Eguiluz, Camila Oliva, Nicolás Zarate, Nicolás Oyarzún, Gastón Salgado, Felipe Contreras, Michael Silva, Alejandra Araya Caro, Luis Dubó, Felipe Ríos, Daniel Antivilo |