El mundo que forjamos: el cierre de una bilogía extraña, pero sumamente atrapante

En agosto, Penguin Libros trajo a Chile el cierre de la bilogía de Las Ciudades Grandiosas que partió con La ciudad que nos unió: El mundo que forjamos de N. K. Jemisin. Por si no lo saben, es la autora de la trilogía de La tierra fragmentada, con la que con cada entrega obtuvo un Premio Hugo a mejor novela de fantasía, lo que la volvió la autora de ficción especulativa más premiada en la actualidad, así que si todavía no la leen, no duden en darle una oportunidad, no se van a arrepentir. Como siempre, haremos spoilers de la entrega anterior, pero no de esta, así que cuidado a partir de ahora.
Los distintos avatares de New York (con New Jersey reemplazando a Staten Island) siguen con sus vidas mientras la amenaza de la Mujer de Blanco (R’lyeh) cuelga sobre sus cabezas. Los ataques han disminuido, pero saben que están al borde del fin de todo el universo. Es por eso que deciden convocar a las demás ciudades para pedir ayuda, aunque esto no es un trabajo sencillo y la Mujer de Blanco los atacará desde distintos ángulos.
“Todos los seres humanos de todas las culturas ser reúnen, cuentan historias y encuentran maneras de hacer las cosas. La creatividad y la vida en sociedad son las únicas constantes que han tenido las especies humanas, desde los australopitecos hasta nosotros. ¡La única manera de librarse de las ciudades es librarse de esa parte de la naturaleza humana!”
Nos encanta la premisa de estos libros, pues básicamente consiste en que una ciudad nace cuando se logra la máxima expresión sociocultural a la que puede llegar la humanidad, es cuando una ciudad se vuelve su propia identidad. Es un concepto muy lindo de identidad y cultura en su máxima expresión, el vivir en un mismo entorno nos vuelve cercanos o dentro de una misma cultura, a pesar de que seamos distintos. Un poco como lo que sucede con Padmini y Manny, ambos eran de New York, pero muy diferentes entre sí. El nacimiento de una ciudad celebra no solo las similitudes, sino que también las diferencias que existen entre las personas.
Vamos a ser honestos, si La ciudad que nos unió fue un libro extraño, acá Nora lo llegó a un nuevo nivel, pero que, al mismo tiempo, dio la sensación de que ella misma no sabía o no quería seguir. Así que les avisamos que fue un libro caótico y, por momentos, desordenado más allá del mismo caos propuesto por la autora. Quizá por eso el desenlace de los personajes se sintió algo acelerado o desprolijo, sobre todo teniendo en cuenta que en el primer libro se dio el trabajo de plantear todas sus historias y las relaciones complicadas entre ellos. El cierre de la carrera de Brooklyn fue bastante a la rápida, lo mismo con la relación de Manny y Neek, que después de tanto tira y afloja se solucionó de golpe con una decisión.
“También ha vivido toda su carrera política sabiendo que las mujeres negras no tienen la misma libertad que los demás para expresar su ira”.
Tenemos que confesar que hubo ciertos elementos que no nos terminaron de cerrar en la trama, quizá fue que no terminamos de entender las metáforas detrás, como el tema de los jefes de R’lyeh que nunca entendimos quiénes eran o si representaban algo más. Sobre el final, sin spoilers, se sintió absurdo, entendimos la lógica detrás y el cómo funcionaba dentro de su misma propuesta, pero el camino para llegar ahí no logró hacernos sentido.
Por lejos lo que más nos gustó tuvo que ver con la representación de temas políticos, raciales y culturales de New York (que obviamente son aplicables a otras ciudades). De verdad con sus personajes la autora logró representar fielmente los distritos de New York con personalidades, identidades y sus propios problemas, realmente nos pareció una idea genial, pero que, por desgracia, su construcción venía de la entrega anterior y esta, en ese ámbito, no aportó nada nuevo. Nos gustó el libro, pero quedamos con la sensación de que pudo ser mucho mejor y ese es nuestro problema.
El mundo que forjamos es un cierre de la bilogía que mantuvo todo lo bueno del primero y esos grandes personajes con los que nos encariñamos, pero no aportó nada nuevo a la historia. Si bien fue divertido, el cierre se sintió apresurado y no tan satisfactorio como podría haber sido.
“No se descontrola (…). Se asilvestra. La vida sigue la teoría del caos. Se supone que tiene que ser muy variada y difícil de predecir. Y también que tiene que ser peligrosa, sí”.
| Autor: N. K. Jemisin Editorial: Penguin Libros – Nova Saga/Autoconclusivo: Las Ciudades Grandiosas #2 | Nº de páginas: 384 ISBN13: 9788410466050 Precio: $19.000 |
![]() | N. K. Jemisin (Estados Unidos, 1972)-. Ha hecho historia al ganar tres premios Hugo consecutivos a la mejor novela por los tres volúmenes de la Trilogía de la Tierra Fragmentada, convirtiéndose en la autora más premiada en la historia de dicho galardón: Premio Hugo 2016 por La quinta estación, que también fue Notable Book de 2015 según el New York Times, Premio Hugo 2017 por El portal de los obeliscos y Premio Hugo 2018 por la conclusión de la serie, El cielo de piedra, que además logró el Premio Nebula 2018 a la mejor novela y el Premio Locus 2018 a la mejor novela de fantasía. Además, el presente libro ha sido galardonado con el Premio Locus 2019 a mejor colección de relatos. La obra de Jemisin, una especialista en creación de mundos, puede encuadrarse tanto en la fantasía como en la ciencia ficción. Con ella, su autora se ha convertido en una de las voces más interesantes del panorama internacional, y la Trilogía de la Tierra Fragmentada, en una de las próximas series de TV de la productora estadounidense TNT. |
