Aún es de noche en Caracas: El arte de desaparecer para sobrevivir

¿Qué harías si, para sobrevivir, tuvieras que dejar de existir? No es una pregunta retórica sino que es esa la premisa de Aún es de noche en Caracas, el regreso de las cineastas Mariana Rondón y Marité Ugás a la gran pantalla. Quizás muchos ya la conocen porque el año pasado se estrenó la impactante Zafari, esta vez nos hablan de una historia cuyo tema central es el desarraigo.
Película que se estrena este 5 de febrero y acá te contamos más acerca de ella:

El riesgo de ser “la otra”
Tras la muerte de su madre y la pérdida absoluta de su entorno en una Caracas que ya no es una ciudad, sino una trampa, Adelaida toma una decisión extrema: robar la identidad de una vecina fallecida. No lo hace por ambición, lo hace por la necesidad de escapar. La actuación de Reyes es física; la vemos encogerse y endurecerse hasta transformarse en alguien que ya no reconoce su propio reflejo.
Una producción transnacional con pulso firme
Lo primero que hay que destacar es la riqueza de perspectivas que sostiene esta obra. No es solo “una película venezolana”; sino que una muestra de cooperación regional. La dirección y el guion vienen de la mano de una dupla que ya es marca registrada en el cine de autor: la venezolana Mariana Rondón y la peruana Marité Ugás. Juntas logran una mirada que es al mismo tiempo íntima y distanciada, permitiéndose retratar la tragedia de Caracas sin caer en el sentimentalismo barato ni en el subrayado innecesario.
La película adapta la celebrada novela La hija de la española de Karina Sainz Borgo. Pero ojo, no estamos ante una traslación literal. Rondón y Ugás logran algo mucho más difícil: capturar el espíritu de asfixia del material original y convertirlo en una experiencia puramente sensorial.

El miedo como lenguaje visual
Aunque la película fue filmada en México por razones políticas y logísticas obvias, el diseño de producción recrea una capital venezolana que se siente real, sudorosa y, sobre todo, invadida.
Las directoras evitan el discurso panfletario. Es muy fácil caer en la crítica política , pero aquí el enfoque es la psicología del miedo. La cámara se detiene en los pasillos invadidos, en los silencios que pesan más que los gritos y en una fotografía donde la luz no ilumina, sino que acecha. Es un thriller de supervivencia que no necesita explosiones; le basta con el sonido de una llave girando en una cerradura ajena para que se te pongan los pelos de punta.
Desarraigo: El dolor de ya no pertenecer
El núcleo de la película es el desarraigo. Esa sensación de que el suelo que pisas ya no te pertenece. Adelaida no solo pierde a su madre o su casa; pierde su nombre. La película nos obliga a preguntarnos cuánto de nosotros mismos queda cuando nos quitan el contexto.
Que la actriz Natalia Reyes sea colombiana, hace que esta obra no sea solo sobre un país, sino sobre una condición humana universal.
No obstante, pareciera que en ocasiones escenas de flashbacks si bien se entiende su intención de mostrar el sentido de pertenencia del lugar, puede ser que en ocasiones no sean del todo necesarias.

En conclusión
Aún es de Noche en Caracas es una película sobre el límite. Sobre qué tanto de nosotros estamos dispuestos a sacrificar con tal de sobrevivir. No es perfecta, pero es honesta y visualmente muy potente. Y aunque habla de la realidad de Venezuela, no deja de
| Dirección: Mariana Rondón /Marité Ugás País: Venezuela /México Año: 2025 Duración: 97 minutos | Reparto: Natalia Reyes, Samantha Castillo, Edgar Ramírez, Moisés Angola, Sheila Monterola |