Animales peligrosos: una variación interesante dentro del cine de tiburones

Este jueves 25 de septiembre se estrenó en cines “Animales peligrosos”, gracias a Diamond Films Chile. Esta película de terror de supervivencia dirigida por Sean Byrne y escrita por Nick Lepard, cuenta con un elenco compuesto por Hassie Harrison, Josh Heuston, Rob Carlton, Ella Newton, Liam Greinke y Jai Courtney.
La cinta se centra en Zephyr, una surfista rebelde que es secuestrada por un asesino obsesionado con los tiburones y llevada mar adentro, donde queda atrapada en un bote aislado. En medio del océano, sin posibilidad de pedir ayuda, deberá enfrentarse a su captor y luchar por sobrevivir antes de convertirse en su próxima víctima.
Aunque a primera vista parece una clásica película de tiburones, esta historia da un giro distinto al género: el verdadero antagonista no es la criatura marina, sino un asesino en serie que utiliza a los tiburones como su arma letal. De esta manera, los tiburones se convierten en una extensión de la violencia del villano, más que en los depredadores principales de la trama.
A lo largo de la cinta, este personaje intenta sostener un discurso sobre la naturaleza depredadora de los tiburones. Sin embargo, al estar tan fragmentada y repartida en distintas escenas, esta narrativa pierde fuerza. Quizás, condensada en un solo momento clave, habría resultado mucho más potente y efectiva.
En cuanto a su factura, la película sorprende dentro de un subgénero donde abundan producciones de bajo presupuesto. Aquí, tanto las actuaciones como los aspectos visuales son superiores a lo esperado. Destaca especialmente Jai Courtney, quien logra darle solidez y credibilidad al villano, encarnando con intensidad esa mezcla de obsesión y sadismo que lo convierte en una amenaza constante.
El verdadero corazón de esta propuesta está en los esfuerzos desesperados de la protagonista por escapar y sobrevivir tras ser secuestrada. Su lucha mantiene al espectador en vilo, generando la tensión característica del terror de supervivencia. Cada intento fallido, cada enfrentamiento y cada nuevo riesgo aumentan la sensación de claustrofobia y peligro en mar abierto.
Eso sí, la cinta no logra evitar algunos clichés. El más evidente es el romance instantáneo entre la protagonista y un joven al que conoce apenas antes de ser secuestrada. Aunque resulta un recurso poco original, su presencia dentro de la trama añade un matiz adicional a la tensión, reforzando el suspenso en torno al destino de la protagonista.
En definitiva, Animales peligrosos propone una variación interesante dentro del cine de tiburones, al desplazar el foco del peligro hacia un villano humano que los utiliza como armas de su propia perversión. Aunque la narrativa sobre la naturaleza depredadora pierde fuerza al estar demasiado fragmentada, la cinta logra destacar gracias a su solidez visual y al convincente desempeño de Jai Courtney en el rol antagónico.