Marty Supreme: Chalamet brilla en una frenética cinta

Marty Supreme una de las más esperadas películas de este verano ya está en las salas de cine.
Dirigida por Josh Safdie, en su primer largometraje en solitario tras su trabajo junto a su hermano en Good Time y Uncut Gems, la película se apropia de una historia real para explorar un tema mucho más incómodo: la obsesión por ganar y el precio psicológico del talento.
Aunque ambos hermanos en sus caminos en solitario exploran el mundo del deporte, ninguno se limita a la crónica atlética. Mientras Benny Safdie busca en una fidelidad biográfica más cruda en The Smashing Machine., Josh Safdie se toma licencias creativas en Marty Supreme. La película no pretende ser un relato 100% real de Marty Reisman, sino que utiliza la figura de la leyenda del tenis de mesa como punto de partida. En lugar de centrarse en la técnica o los partidos, la narrativa se sumerge en un submundo de apuestas clandestinas y rivalidades feroces, donde el triunfo deportivo es, en realidad, una búsqueda desesperada de identidad

Timothée Chalamet en su actuación más arriesgada
Como ya lo ha confirmado los premios y nominaciones Marty Supreme es la interpretación de Timothée Chalamet, quien entrega, probablemente, la mejor actuación de su carrera. Lejos del perfil romántico que lo ha caracterizado en otros papeles, aquí encarna a un Marty impulsivo, arrogante y contradictorio.
El actor construye un personaje que puede resultar carismático en un momento y profundamente desagradable al siguiente. No hay idealización: la ambición se muestra como una pulsión autodestructiva. Su trabajo es físico, tenso y constantemente al borde del colapso emocional.
Un reparto que apuesta por el realismo
Pero Marty Supreme no descansa únicamente en su protagonista. También destaca el trabajo de Odessa A’zion, el regreso de Gwyneth Paltrow a la gran pantalla. Así como el debut del rapero Tyler, The Creator y muchos actores no profesionales, esta elección le da al film una textura poco habitual dentro del cine biográfico tradicional.

Fotografía y puesta en escena: reconstruir los años 50 sin nostalgia
La fotografía es uno de los grandes aciertos de la película. La recreación de los años 50 evita el fetichismo visual y opta por una estética más áspera: colores apagados, interiores cargados y una iluminación que transmite encierro.
La cámara, inquieta y cercana, sigue a los personajes con nervio, fiel al estilo Safdie, transformando incluso un partido de ping-pong(aunque lo correcto sería decir tenis de mesa) en una escena de tensión casi violenta. Siempre sucede una acción tras otra, lo que un ritmo frenético y ni se sienten las 2 horas y media de duración.
Banda sonora: tensión antes que emoción
La banda sonora a cargo de Daniel Lopatin, colaborador habitual con los Safdie, refuerza el estado mental del protagonista. No busca generar épica ni nostalgia, sino subrayar la ansiedad permanente que atraviesa a Marty. La música se convierte en un reflejo de su obsesión por ganar, donde incluso la victoria carece de alivio. Es increíble que La Academia hay ignorado este gran trabajo en la hora de nominaciones.
Además se incluyen muchos temas de la época de los `80 los que calzan bastante bien, aunque la película esté ambientada en los 50

En conclusión
Es una experiencia agotadora, visualmente impecable y narrativamente cruel. Marty Supreme es el retrato de un hombre que prefiere ganar y demostrar su talento sin importar lo que deba hacer en el camino.
Timothée Chalamet da la mejor actuación de su carrera y es el favorito a ganar el Óscar, pero la reciente polémica que está vinculada al quiebre de la relación de los hermanos Safdie parece ser el mayor rival que tendrá en la competencia ¿será Marty Supreme evaluada únicamente por su calidad cinematográfica o también por la figura de su director?
| Dirección: Josh Safdie País: Estados Unidos Año: 2025 Duración: 150 minutos | Reparto: Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Odessa A’zion, Kevin O’Leary, Tyler, the Creator, Abel Ferrara, Fran Drescher |