FICVIÑA 2025 presenta su Competencia Nacional: seis miradas que retratan el pulso del cine chileno
El Festival Internacional de Cine de Viña del Mar 2025 reveló las seis películas chilenas que competirán en su sección nacional. Documentales y ficción que recorren memoria, territorio, política, identidad y creación artística desde visiones profundamente personales.
Introducción
El Festival Internacional de Cine de Viña del Mar 2025 vuelve a tomar fuerza con una Competencia Nacional que reúne seis largometrajes chilenos marcados por la memoria, los afectos, los conflictos sociales y la experimentación visual. Entre el 24 y el 29 de noviembre, el tradicional certamen presentará obras que ponen en foco la manera en que entendemos el territorio, nuestras raíces y la identidad colectiva que se sigue transformando con los años.
En palabras simples: esta es una de esas selecciones donde se siente el pulso del país.
¿Qué es la Competencia Nacional de FICVIÑA 2025?
La Competencia Nacional de Largometraje es uno de los espacios más valorados del festival, porque funciona como una vitrina directa para el cine chileno contemporáneo. Aquí no solo vemos nuevas propuestas: también se evidencian búsquedas personales, experimentación y lecturas críticas sobre lo que somos.
El festival es organizado por el Municipio de Viña del Mar junto a universidades de la región, y financiado por el Fondo Audiovisual del Ministerio de las Culturas. Eso asegura una coherencia con su objetivo histórico: ser un punto de encuentro entre creadores, estudiantes, profesionales y público general.
Este año, la selección destaca por su sensibilidad y su mirada autoral, algo que FICVIÑA ha venido fortaleciendo con los años.
Las seis películas seleccionadas
A continuación, un recorrido por las obras que competirán este 2025. Cada una, a su manera, ofrece un fragmento distinto de lo que significa vivir, recordar y crear desde Chile.
“Esa otra selva blanca”
Dirección: Teresa Arredondo
Género: Documental
Duración: 65 minutos
Un documental profundamente íntimo. Teresa Arredondo construye una película que oscila entre el duelo, la memoria familiar y la regeneración del territorio. Imágenes de un bosque quemado se cruzan con recuerdos personales, cartas imaginadas, herencias sonoras y una reflexión sobre lo que se pierde, pero también sobre lo que vuelve a brotar.
La obra mezcla lo autobiográfico con elementos poéticos, convirtiéndola en una exploración sensible sobre cómo reconstruimos el presente mientras convivimos con las heridas del pasado.
“Si vas para Chile”
Dirección: Amílcar Infante, Sebastián González Méndez
Género: Documental
Duración: 68 minutos
En 2021, el norte de Chile fue escenario de una de las manifestaciones antiinmigrantes más fuertes de la última década. Este documental recoge aquellos testimonios que no fueron noticia: familias que siguen llegando pese a la hostilidad, habitantes locales que viven la tensión cotidiana y una zona marcada por la crudeza del desierto y la desigualdad.
El filme se posiciona como un retrato coral, urgente y profundamente humano, que invita a observar más allá de las imágenes virales para comprender el tejido social que hay detrás.
“Desierto verde”
Dirección y guion: Meliza Luna
Género: Documental
Duración: 70 minutos
A partir de un hallazgo simple —la guitarra de su tatarabuela— la directora inicia un viaje por el Maule para reencontrarse con las mujeres de su linaje. “Desierto verde” mezcla territorio, memoria y tradición oral en un relato que se adentra en lo femenino desde una mirada afectiva y espiritual.
La película dialoga con la urgencia medioambiental y con la necesidad de preservar el bosque nativo, cruzando legado familiar y territorio en un solo hilo narrativo.
“La vida que vendrá”
Dirección: Karin Cuyul
Género: Documental
Duración: 90 minutos
Tres campañas políticas. Tres celebraciones. Tres desilusiones. Tres generaciones. Con esas capas, Karin Cuyul explora un patrón que pareciera repetirse en la historia emocional del país: la alegría inicial y el desencanto inmediato.
El documental revisa material de archivo y experiencias personales para preguntarse por qué, una y otra vez, las esperanzas colectivas chocan con la realidad. Una obra que se siente especialmente pertinente en este Chile que todavía busca un nuevo rumbo.
“Alicia bajo la higuera”
Dirección: Manuela Thayer Requena
Género: Documental
Duración: 70 minutos
Un acercamiento al universo íntimo de la escritora chilena Alicia Morel (1921–2017). Tras su muerte y la demolición de su casa, surge una escritura paralela que acompañó su vida y que permaneció oculta por décadas.
El documental mezcla su obra infantil con su pensamiento crítico, revelando contradicciones, sensibilidades y una mirada femenina adelantada a su tiempo. Es un retrato que permite comprender a Morel desde un lugar más profundo que el que suele aparecer en las páginas oficiales.
“La corazonada”
Dirección: Diego Soto
Género: Ficción
Duración: 90 minutos
La única película de ficción en competencia. La historia sigue a Nieves, administradora de un balneario, quien vive un romance aparentemente imposible con un motociclista. La llegada de una cineasta que decide filmar sus vidas cambia todo: los límites entre la actuación y los sentimientos reales comienzan a diluirse.
“La corazonada” se mueve entre la melancolía, el juego meta y la exploración afectiva, creando un relato donde la vida y el cine se imitan mutuamente.
Un festival que sigue impulsando el cine chileno
FICVIÑA mantiene una tradición de apoyo al cine chileno que se remonta a décadas. No solo es un espacio para estrenar películas: también es un punto de reflexión, conversación y descubrimiento para el público.
La selección de este año vuelve a confirmar la diversidad de lenguajes que existe en nuestra cinematografía:
desde el documental íntimo,
al ensayo político,
pasando por el rescate patrimonial,
y la ficción que difumina fronteras.
En un país donde la industria audiovisual muchas veces lucha por sostenerse, tener un espacio como el Festival Internacional de Cine de Viña del Mar 2025 sigue siendo una señal importante para nuevas generaciones de realizadores y realizadoras.
Conclusión
La Competencia Nacional del FICVIÑA 2025 reúne seis propuestas que, en conjunto, forman un reflejo honesto y profundo del momento que vive el cine chileno. Películas que se atreven a mirar hacia adentro, hacia afuera y hacia atrás; que observan al país con sensibilidad y espíritu crítico.
Si algo deja en claro esta edición, es que la creación local sigue avanzando con fuerza, desde la independencia, la memoria y las convicciones personales de cada autor.