Terror en Shelby Oaks: Potencial desperdiciado

Terror en Shelby Oaks, ópera prima del youtuber y crítico de cine, Chris Stuckmann, hace su debut en cines chilenos con una premisa atractiva, que bajo el sello de la casa productora NEON, no puede verse más irresistible. Sin embargo, la expectativa en torno a Terror en Shelby Oaks fue un arma de doble filo.
La historia gira en torno a Mia, una mujer que busca hace años a su hermana, Riley, quien desapareció junto a sus amigos en el pueblo abandonado de Shelby Oaks, mientras grababan un episodio de su serie web: “Paranoicos Paranormales”.
Grabada en un comienzo como falso documental, la cinta te sumerge de lleno en el misterio alrededor de Riley, con una serie de antecedentes bien montados que te dejan pidiendo más, pero una vez que la película se desliga de este formato, comienza un montaje completamente diferente que no sabe por cuál género decidirse.
Te lo contamos todo a continuación…

La cinta que lo quiere ser todo
Uno de los problemas centrales de Terror en Shelby Oaks es su falta de enfoque, en el sentido de que toma inspiración de un número de películas icónicas dentro del género, como El Bebé de Rosemary, pero no sabe muy bien qué hacer con eso.
Aunque la cinta tiene lo suyo, es inevitable pensar que Terror en Shelby Oaks fue hecha por alguien que sabe de películas, pero que no sabe cómo ejecutarlas. Sin embargo, es injusto culpar a Chris Stuckmann por ello, dado a su profesión y que este es su primer largometraje.
Una cinta tensa con un potencial increíble, que si se hubiera decidido por el formato de falso documental, habría resultado en algo tan icónico como lo es la saga de V/H/S, por darles un ejemplo.
La primera media hora de Terror en Shelby Oaks es impactante, ya que documenta la desaparición de Riley, y el misterio alrededor de esta, de una forma aterradora e intrigante que te hace querer saber más. Pero una vez que la película hace el abrupto cambio al formato estándar de película, el misterio se desvanece.

Una idea no tan pulida
El misterio alrededor de la desaparición de Riley es fascinante, ya que la misma película se encarga de insertar ideas en tu cabeza sobre qué le pudo haber pasado. Desde un principio no se tiene claro de si estamos hablando de una entidad paranormal, una secta satánica, o un asesino serial, lo cual resulta siendo un gancho excelente para mantener a la audiencia interesada de principio a fin.
El problema es cuando la película intenta asentar una nueva atmósfera más que en desarrollar la trama tan prometedora que el principio de la película nos propone, tornándose tediosa. La búsqueda de Riley habría sido aún más terrorífica si todo hubiese sido documentado por la misma Mia, lo que habría mantenido el suspenso y el realismo inmersivo de los primeros 30 minutos de largometraje, acentuando los jumpscares con un presupuesto mucho menor (porque hay harto CGI involucrado aquí), resultando en una película más auténtica.
Por supuesto, no somos quién para juzgar las decisiones creativas de un director, pero duele ver una trama con tanto potencial ser desperdiciada.

En conclusión…
Terror en Shelby Oaks tenía todas las de ganar, pero su falta de enfoque artístico la llevó a ser un puñado de nada. Tiene muchas cosas que rescatar, como sus primeros 30 minutos que resultan de lo más interesante que hemos visto este año, y una dirección notable por parte de Chris Stuckmann, que de seguro en su próximo proyecto brillará aún más.
El problema central de esta cinta es su falta de autenticidad, sin embargo, recomendamos que la vean para formular su propia opinión.
Le damos un 2,5/5.
| Dirección: Chris Stuckmann País: Estados Unidos Año: 2024 Duración: 1 hora y 31 minutos. | Elenco: Sarah Durn, Camille Sullivan |