Zafari: la fábula distópica que revela lo más salvaje de nosotros

Si bien, ya pudimos ver su preestreno en SANFIC hace algunas semanas, desde este 4 de septiembre ya es posible ver en algunos cines la película Zafari, donde fue premiada con Mención Especial del Jurado y Mejor Actriz para Daniela Ramírez. Además es una película de la directora, guionista y productora venezolana Mariana Rondón, ganadora de la Concha de Oro de San Sebastián por Pelo malo (2013)
La película se desarrolla en un zoológico y en un edificio en decadencia que alguna vez pareció ser de clase alta, donde Ana (Daniela Ramírez), Edgar(Francisco Denis) y su hijo Bruno (Varek La Rosa) intentan sobrevivir en medio de la escasez de alimentos, agua y luz. La llegada del hipopótamo Zafari, lejos de ser solo una curiosidad, desata tensiones entre los vecinos y revela las fracturas sociales y morales que atraviesan a la comunidad. Mientras Ana recorre los apartamentos abandonados para conseguir comida, la familia se enfrenta a sus miedos y a la incertidumbre de un entorno cada vez más hostil. En este escenario, Zafari se convierte en un personaje simbólico que refleja tanto la lucha por sobrevivir como las contradicciones de la convivencia humana.

Una lectura sobre Venezuela
Aunque Zafari funciona como una alegoría universal al no mencionar ubicaciones reales, es imposible no leerla también como una imagen de la Venezuela actual. La escasez de recursos, la fragilidad de la convivencia y la desconfianza hacia el otro resuenan directamente con la realidad de un país atravesado por crisis económica, política y social.
El hipopótamo puede leerse como la metáfora del migrante, tanto aquel que llega a Venezuela en el pasado como el que hoy se va buscando nuevas oportunidades. La tensión por integrarlo o rechazarlo refleja, en clave poética, el dilema de millones de personas desplazadas por la situación del país. Al mismo tiempo, la fragmentación de la comunidad evoca las divisiones sociales y políticas que han marcado a Venezuela en las últimas décadas.
Rondón evita señalar con el dedo o proponer un discurso panfletario. Su apuesta es más sutil y, justamente por eso, más potente: coloca al espectador en un espacio donde debe reconocer la realidad detrás de la metáfora. Esa ambigüedad permite que Zafari dialogue tanto con el contexto venezolano como con problemáticas globales.

Un lenguaje visual cargado de contrastes
En el aspecto visual, Zafari apuesta por una estética que combina belleza y amenaza, así mismo como ocurre con la naturaleza del animal. Los planos abiertos muestran un entorno natural imponente, pero siempre atravesado por una tensión latente. La fotografía oscila entre la luminosidad y la penumbra, creando un vaivén emocional que refleja las contradicciones de los personajes.
Un cine que incomoda más que consuela
Uno de los méritos más notables de Zafari es su capacidad de incomodar. Rondón no ofrece finales complacientes ni moralejas fáciles. La película no busca enseñar, sino interpelar. Al salir de la sala se nos abre una serie de preguntas difíciles: ¿cómo actuaríamos en una situación similar? ¿cómo reaccionamos frente al diferente? ¿Somos capaces de integrar sin imponer jerarquías?
Esa incomodidad es, al mismo tiempo, un gesto político y estético. En un panorama donde abundan las películas diseñadas para entretener sin exigir demasiado, Zafari se atreve a desafiar al espectador y a recordarnos que el cine también puede ser un espacio de confrontación.
Elenco
Daniela Ramírez es la protagonista y destaca con su actuación cargada de matices, pero otros personajes se sienten solo como apoyo, no hay mucho que destacar de ellos a excepción del joven Varek la Rosa quien destaca por su interpretación sin necesidad de tener abundancia de diálogos, por medio de su gestualidad podemos ver un proceso de transformación del personaje, que quizás sorprenderá a más de alguno con el desenlace de la cinta.

Conclusión
Zafari es una de esas películas que trascienden su argumento para convertirse en espejo de la realidad. Mariana Rondón utiliza la fábula animal para mostrar que lo verdaderamente salvaje no está en la selva, sino en nuestras sociedades. Su película, cargada de simbolismo y fuerza visual, no busca complacer sino despertar reflexión.
Ya sea leída como una metáfora universal o como una imagen de la Venezuela actual, Zafari se erige como una obra valiente y necesaria, que confirma el poder del cine para incomodar, denunciar y, sobre todo, hacernos pensar.
| Dirección: Mariana Rondón País: Perú-México-Brasil-Francia-Chile-R. Dominicana-Venezuela Año: 2025 Duración: 100 minutos. | Elenco: Daniela Ramírez, Francisco Denis, Varek La Rosa, Samantha Castillo |