Noche negra: un tenso thriller centrado en la ansiedad y soledad de su protagonista

En agosto llegó a Chile, Noche negra la novela más nueva de Pilar Quintana, autora colombiana, ganadora del Premio Alfaguara en el año 2021. En este libro acompañaremos a Rosa, una mujer joven recién casada con un irlandés que debe enfrentarse a unos días sola en el terreno que compraron con una casa sin puertas ni ventanas.
Rosa se fue a vivir a la selva colombiana con su esposo irlandés, es un terreno en medio de la nada, de difícil acceso y peligroso. Cuando su esposo deba viajar por pocos días para tramitar su visa, la dejará sola y tendrá que enfrentarse no solo a sus primeras noches ahí sin compañía, sino que a las peligrosas criaturas que habitan la selva y a unos vecinos que pasaron de ser amigables a una constante amenaza ahora que está sola.
“Hay unos ojos en la selva, los siente, unos ojos que la espían sin que ella pueda verlos”.
Fue una novela bastante corta y sus grandes secciones fueron los días de espera de Rosa por alguna noticia por parte de Gene, su esposo. Nos enteramos de que ella tenía un muy buen trabajo de oficina, pero que su sueño siempre fue tener una casita en la naturaleza y vivir así sencillamente, así que renunció a todo cuando conoció a Gene y se casaron. La casa la estaban construyendo entre ambos, así que todavía faltaba mucho por hacer, como las puertas y ventanas, además de que no tenían agua directamente ahí por lo que debían ir a una vertiente por ella.
El libro comenzó con Rosa despidiéndose de su esposo el domingo y él diciéndole que le enviaría un mensaje el miércoles, así que ella inició el camino de regreso a su hogar que era largo. Ahí vio a sus vecinos que no dudaron en hacerle bromas ahora que estaba sola, bromas que no le gustaron y la pusieron incómoda. De esta forma, comenzó a ponerse más y más nerviosa a medida que pasaba el tiempo, siempre alerta no solo ante los peligros de la naturaleza, sino que ante cualquier amenaza que pudieran significar sus vecinos.
“Empezó a contenerse, a esconder su tristeza detrás de la ropa y la piel, debajo de los músculos para que no se le viera en la expresión, en lo más hondo, en los huesos, bien adentro de ellos, en la oscura médula”.
Resultó muy angustiante porque era imposible no entender el miedo de Rosa. Estaba sola en un lugar peligroso y alejado con solo hombres a su alrededor, hombres que eran amigables, pero era la primera vez que su esposo no estaba con ella. Nos pareció lógica la manera en la que su mente funcionó, sabía que en cualquier momento cualquiera de ellos podría ir y hacerle daño. Por este motivo comenzó a andar con armas y siempre pensar en formas de atacar o de protegerse, incluso al momento de acostarse.
Admitimos que sí que puede ser repetitivo o sentirse así, pues cada día fue Rosa despertando, comiendo algo, limpiando, revisando que todo estuviera bien, haciendo verificaciones de que no hubiese ningún animal peligroso, luego se encontraba con alguien que la obligaba a ponerse alerta, lo seguía o se aseguraba de que de verdad se fuera, tomaba un arma y se preparaba, en la noche se tomaba distintas preocupaciones para dormir y así de forma sucesiva. Sin embargo, creemos que era la intención, cómo la misma rutina comenzó a cansarla y asustarla, todo lo que debía hacer de forma constante para estar segura. Además, podíamos seguir todos sus pasos, sabíamos lo que hacía, los objetos que tomaba y dónde los dejaba. Eso mismo nos ayudaba cuando la misma Rosa entraba en pánico pensando que alguien entraba o que le habían robado algo, en nuestra opinión fue a propósito que fuera así de repetitivo y detallista en cosas que podrían ser absurdas, para que pudiéramos contrastar sus acciones con lo que pasaba por su cabeza.
“Su violencia es la misma de los niños. Si mata al comején es porque puede. Es la violencia del más fuerte. La violencia que los hombres ejercen sobre ella. Como no puede contra ellos, porque es más débil, dirige su violencia contra otros aún más débiles”.
Sin hacer spoilers del final, no sabemos cómo sentirnos. El libro cerró en la noche más negra, la que no tenía luz de luna y en la que no se podía ver ni la palma de su mano, con la mente de Rosa en su momento más crítico, su angustia, miedo y ansiedad llevándola a recordar su infancia, a cuestionarse todo e incluso dudar de todo lo que su esposo le dijo. Pensamos que habría algún cierre de algún tipo, algo que como lectores nos diera paz o, al menos, nos dijera que todo el miedo estaba justificado. Pero ahora al pensarlo, creemos que la autora lo hizo a propósito para que estuviéramos en el mismo estado mental de Rosa.
Nos encantó que con una prosa tan sencilla, Pilar pudiera transmitir tan bien la angustia y ansiedad de Rosa. Jamás tomaríamos la decisión de ella de irnos ahí, pero fuera de eso podíamos entenderla sin lugar a dudas, entendíamos su miedo, entendíamos su obsesión de protegerse y de estar siempre alerta. Las mismas descripciones del libro no eran complejas, pero eran suficientes para lograr transmitir la soledad en la que se encontraba y el constante peligro de insectos y otros animales con los que se encontraba constantemente. Y la sensación amenazante de sus vecinos.
“Un canalla, eso era el doctor, un hombre minúsculo que necesitaba del ruido para parecer grande”.
Noche negra fue un thriller ambientado en la selva colombiana centrado en una mujer que se queda sola y debe esperar a su esposo mientras se enfrenta a los peligros naturales, a unos vecinos que la asustan y a una soledad que nunca antes conoció. Una historia angustiante que logra llevar al lector al mismo estado ansioso de su protagonista.
| Autor: Pilar Quintana Editorial: Penguin Libros – Alfaguara Saga/Autoconclusivo: Autoconclusivo | Nº de páginas: 266 ISBN13: 9789563845440 Precio: $18.000 |
![]() | Pilar Quintana (Colombia, 1972)-. En 2007 fue elegida como una de las 39 escritoras menores de 39 años más destacados de América Latina por el Hay Festival. En 2010 su novela Coleccionistas de polvos raros recibió el premio La Mar de Letras, otorgado por el festival La Mar de Músicas de Cartagena, España. En 2011 representó a Colombia en el International Writing Program de la Universidad de Iowa. En 2021 ganó el XXIV Premio Alfaguara de Novela con la obra titulada “Los abismos”, un libro en el que trata las relaciones familiares desde la perspectiva de una niña. En esta edición se presentaron más de 2400 obras en las que el jurado formado por Héctor Abad Faciolince como presidente, junto a Irene Vallejo, Cristina Fuentes La Roche, Ana Merino, Xavi Ayén, Xavier Vidal y Pilar Reyes seleccionó la obra de Quintana. |
