Drácula(2025) : un vampiro que ama antes de morder

Drácula sin duda es un icono en el horror, si pensamos en vampiros es quien se nos viene a la cabeza, así han sido muchas las versiones del personaje de la novela de Bram Stroker, publicada en 1987. Luc Besson vuelve al cine con una propuesta muy distinta a lo que podríamos esperar de una película sobre el vampiro más famoso de la historia. En lugar de centrarse en el terror, Drácula (2025) nos ofrece un relato profundamente romántico, donde el amor y la pérdida son los verdaderos protagonistas. El mismo título original de la película ya nos menciona en enfoque Drácula: A Love Tale

Sinopsis de Drácula
La historia sigue a Vlad (Caleb Landry Jones), un hombre condenado a vivir para siempre, buscando a la mujer que una vez amó. Su viaje lo lleva hasta Mina (Zoë Bleu), una joven que parece reflejar aquel amor perdido. Más que una historia de horror, Drácula 2025 se convierte en un drama melancólico donde el tiempo y el deseo son enemigos inevitables.
Un Drácula que no teme cambiar las reglas
La mayor sorpresa de Drácula 2025 es su tono. No es una adaptación directa de Bram Stoker, aunque así se mencione, ni una película de terror convencional. Luc Besson decide mostrar un lado humano y vulnerable del mito, enfocándose en su conflicto emocional más que en su naturaleza sobrenatural.
No hay Van Helsing ni rituales sangrientos: en su lugar, un cura enigmático (Christoph Waltz) , un encuentro discreto entre lo mundano y lo sagrado, un puente que sostienen la temporalidad rota del protagonista. Entre otras diferencias a la novela original, como en vez de viajar a Londres lo hace a Paris, pero preferiremos que ustedes la descubran cuando vean la película.
Este giro puede dividir opiniones: quienes esperen acción y suspenso encontrarán un ritmo pausado y más introspectivo. Sin embargo, quienes entren en su propuesta descubrirán una historia cargada de miradas, silencios y sentimientos.

Apartado técnico
El maquillaje es un punto a destacar, dándonos un Conde Drácula que se nota ser una criatura que ha “vivido” cientos de años esperando reencontrarse con su amada. La puesta en escena es cuidada, con una dirección de arte que apuesta por colores intensos y escenarios minimalistas, alejándose del castillo sombrío y polvoriento que solemos asociar al personaje. La música de Danny Elfman acompaña de forma precisa, aportando una atmósfera más nostálgica que aterradora.
Caleb Landry Jones y Zoë Bleu: química y tensión
Uno de los mayores aciertos de Drácula 2025 es la química entre sus protagonistas. Jones quien ya ha trabajado antes con Luc Besson en Dogman (2023) ofrece un Vlad introspectivo y contenido, mientras que Bleu aporta frescura y vulnerabilidad a Mina.
Su relación se siente creíble, cargada de tensión y deseo, pero también marcada por la imposibilidad. Este aspecto es clave para que el espectador conecte con el tono romántico del filme.

Conclusiones
Drácula de Luc Besson se aleja de las fórmulas seguras y entrega una visión muy personal de un personaje universal. No será del gusto de quienes busquen una experiencia tradicional de vampiros, pero sí de quienes estén dispuestos a ver al Conde desde una perspectiva más íntima y humana.
Para algunos, esta será una reinterpretación poderosa y emotiva; para otros, una historia lenta y alejada del terror que esperaban, incluso si quisieran ver una mezcla de romance y vampiros preferirán ver la saga Crepúsculo.
No es una mala película, porque a pesar de durar más de dos horas no se siente larga, no obstante puede que no cumpla con las expectativas de más de alguno.
| Dirección: Luc Besson País: Francia Año: 2025 Duración: 129 minutos. | Elenco: Caleb Landry Jones, Christoph Waltz, Matilda De Angelis, Zoë Bleu |