La isla de los latidos del corazón: una emotiva historia sobre la felicidad

En agosto, Ediciones Urano trajo a Chile La isla de los latidos del corazón de Laura Imai Messina. Una historia emotiva sobre las segundas oportunidades, la pérdida y la búsqueda de la felicidad, todo conectado con esta isla en Japón que tiene el museo de Los Archivos del Corazón.
Shūichi vuelve a la casa de su madre una vez que ella muere para ordenar todo y venderla, pero ahí conocerá a Kenta, un niño pequeño que conocía a su madre. Shūichi vive obsesionado con su corazón y con los recuerdos confusos de su infancia que su madre manipuló para mantenerlo feliz, mientras que Kenta apenas recibe atención de sus padres y es un niño solitario. De esta forma, ambos empezarán a pasar tiempo juntos y, quizá, ayudarse mutuamente a sanar.
“Existe una vida real y un manojo de vidas imaginarias que se ramifican a partir de la primera.
Shūichi pensó que, si un niño vive de algo, es ante todo de su imaginación. Así es como crece: imaginando cosas que no existen, monstruos invisibles, amores que lo atraen, aventuras que nunca vivirá. En cualquier caso, no es muy diferente de lo que les ocurre a los adultos”.
A pesar del nombre, no fue una historia que girara todo el tiempo en la isla que tenía Los Archivos del Corazón, de hecho, las conexiones fueron bastante sutiles hasta el final. Algo que nos gustó mucho fue que usara las distintas onomatopeyas japonesas para describir los latidos del corazón como nombre de algunos capítulos (baku baku, doki doki, etc.). Además, la manera en que conectó las historias de los personajes con el tema del corazón, los latidos, el deseo de ser felices, y el manipular los recuerdos por la felicidad fue bastante bonito.
Si bien la historia fue bastante lineal, tuvo capítulos conectados con el pasado, como en el que se nos presentó a dos niños pequeños conversando, o a un niño viajando con un adulto (en todos los casos sin nombre). Nos gustó mucho cómo estos capítulos luego conectaron con la historia general llenando los vacíos y dándole un toque más emotivo al libro. Se tomó su tiempo para partir, aunque tenía unos capítulos al inicio que tardamos en darle sentido, disfrutamos mucho la historia de Shūichi volviendo a casa y lidiando, a su manera, con el duelo de su madre.
“Maeda parece sugerir que la doble soledad puede convertirse en compañía. Que el mundo puede teñirse de color visto a través de dos pares de ojos”.
Por lejos lo que más nos gustó del libro fue la relación de Shūichi con Kenta, la forma en que se encontraron y cómo, de una manera muy natural, fueron volviéndose cercanos hasta ser amigos. Fue muy bella la relación de ambos, a pesar de que Shūichi era un adulto y Kenta, un niño pequeño, pero se sentía como una orgánica, una que era lógica que se diera y que ambos, mutuamente, se permitieran sanar un poco.
Cuando todas las piezas encajaron y los personajes fueron a Los Archivos del Corazón nos emocionó mucho, no solo por el viaje evolutivo de los personajes, sino también por el cierre que significó para algunos traumas y dolores que acarreaban. Fue un final muy bello que nos llevó a las lágrimas, pero en el sentido de que dejó una sensación cálida en el pecho, como el corazón llenito.
La isla de los latidos del corazón es una novela emotiva sobre la amistad entre un ilustrador de libros infantiles que intenta sanar y un niño pequeño solitario. Una historia sobre el corazón y cómo sanar a través de los recuerdos.
“La vida es una sucesión de naufragios”.
| Autor: Laura Imai Messina Editorial: Ediciones Urano – Letras de Plata Saga/Autoconclusivo: Autoconclusivo | Nº de páginas: 288 ISBN13: 9788492919550 Precio: $22.900 |
![]() | Laura Imai Messina (Italia, 1981)-. Es una autora italo-japonesa conocida por sus novelas que exploran temas de conexión cultural y experiencias personales, especialmente en relación con Japón. Su obra más conocida internacionalmente es “Las palabras que confiamos al viento” (Quel che affidiamo al vento), traducida a varios idiomas y adaptada al cine. La editorial Urano publicó “La isla de los latidos del corazón”. |
