SINOPSIS: basada en los relatos de vida, hechos, rumores y retratos que solo existieron en la mente del post-impresionista Vincent van Gogh (Willem Dafoe), la historia narra su vida en Francia donde vivió por un tiempo y convivio de cerca Paul Gauguin (Oscar Isaac). Un tiempo en el que se creó las obras maestras más espectaculares con las que el día de hoy es reconocido en todo el mundo. No se trata de una película biográfica, se trata sobre ser un artista.

Este jueves llega a carteleras chilenas: Van Gogh: en las puertas de la eternidad, una cinta que nos cuenta los últimos momentos del famoso pintor y su amistad con Paul Gauguin. Un retrato que nos habla sobre el proceso de creación y su variación, de los demonios que carcomen su alma y del dolor de la soledad.

La cinta es preciosa, desde la fotografía, los paisajes y efectos de luces. Me encantó la forma en que controlando los movimientos de cámara, imágenes desenfocadas y cambios de colores se intentara representar el estado mental y emocional de Van Gogh. Sin embargo, dentro de lo mismo les aviso que la cinta es más cercana al cine arte que a una película comercial, por lo que encontrarán muchas escenas sin diálogo, movimientos de cámara o juegos que pueden parecerles extraños. Si no tienen problema con nada de eso, se las recomiendo sin lugar a dudas.

No solo vemos a Van Gogh, sino que uno de mis aspectos favoritos fue ver su relación con Theo, su hermano, y la forma en que este cuidaba de él. El amor que se profesaban lograba emocionarme, incluso aunque fuera con gestos tan pequeños como la forma en que se tocaban o miraban. Una escena entre ambos en un hospital fue de lejos mi favorita.

Como dije antes, lo que se nos muestra en la película es la visión de Van Gogh del arte y de como deber ser pintado. Unos de los grandes diálogos fue cuando hablando con Gauguin este le decía que debía pintar lento y lo que estaba en su cabeza, mientras que Vincent decía que tenía que ser en el momento, tenía que captar la luz en ese instante y demostrarles a los demás la forma en que él lo estaba viendo. Una visión hermosa y diferente de uno de los artistas más famosos que ha existido y, también, uno de los menos valorados en su tiempo.

La interpretación de Willem Dafoe es impecable, de hecho, soy incapaz de pensar a otro actor que pudiese hacer este papel de la forma en que él lo hizo. Por algo se ha ganado varias nominaciones esta temporadas de premios.

Para terminar, Van Gogh: en las puertas de la eternidad es una cinta hermosa tanto si son fans del pintor, como si no lo conocen tanto. Es un homenaje a su vida, pero sin idealizarla, retratando los momentos de locura de una forma muy humana. Al mismo tiempo nos muestra su visión del arte y la necesidad que tenía de pintar. Sin embargo, aviso que si no les gusta el cine arte, la película puede resultarles aburrida o extraña.

Director: Julian Schnabel.
Elenco: Willem Dafoe, Rupert Friend, Oscar Isaac, Mads Mikkelsen.
Año: 2019.
País: UK.
Duración: 1 hr. y  51 min.

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