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[Review de cine] Misión: Venganza

Sinopsis:

Un joven que empezaba con su vida, se ve enfrentado a una terrible pérdida que cambiará todos sus planes para el futuro y lo obligará a enfrentarse a sus peores miedos y luchar contra aquello que lo perjudicó y le quitó todo aquello que amaba, pero para eso no estará solo, sino que la CIA lo acompañará y reclutará para que pueda cumplir con su mayor objetivo: salvar al mundo.

Otro rebelde con causa

Charlie Mic

En el momento en que uno lee la sinopsis “Misión: venganza” sabe exactamente con lo que se va a topar cuando vea la película, y no falla. Es historia tibia de acción que sigue la clásica estructura de Hollywood para este tipo de narración, una forma de entretención liviana llena de explosiones que tiene una ligera veta moralista. Gracias a estos elementos posee una estructura tan estática como predecible ¿por qué la siguen usando? porque funciona, no apunta a ser una película que te va a marcar o cambiar tu vida, ni siquiera apunta a que se te quede una frase marcada en la memoria, sino que quiere que el espectador se relaje y vea una película de domingo por la tarde.

Es bastante simple, hay un protagonista desligado de alguna fuerza policial que por un hecho traumático le arrancan lo más preciado de su vida, este hecho hace que nuestro protagonista Mitch Rapp (Dylan O’brien) se vea envuelto en una lucha contra el mal de turno, en su momento los soviéticos ahora el terrorismo árabe con ambiciones nucleares.

Como en toda película de acción de los últimos cincuenta años, hay muchas escenas de disparos y persecuciones, además de muertes repentinas y gratuitas que no tienen mucho que aportar en la trama, más que la sensación pasajera de “pos vaya”.

Ahora ¿de qué se trata la veta moral-educativa que posee esta película? es el tan usado contraste entre los buenos y los malos junto con sus motivaciones, es decir, el protagonista y el antagonista se ven enfrentados a una situación de pérdida y decepción, donde pareciera que Rapp tomó la decisión correcta y “The ghost” (Taylor Kitsch), la incorrecta. Planteando además que la venganza por la venganza puede ser nociva si es que no se le da un propósito superior que sea más allá del egoísmo puro inicial, nada fuera de lo común en este tipo de películas.

Sin duda lo rescatable fue el trabajo de cámaras, fotografía y efectos especiales. En más de una ocasión me llamó la atención el tener la sensación de estar dentro del set, gracias a un uso correcto y bastante interesante de los primeros planos y el movimiento de la cámara que “acompañaba” a los personajes.

Al salir de la sala tuve la sensación de expectativas cumplidas, no es una película memorable tampoco es la peor con la que se podrían topar en el cine, solo peca de meter todos los clichés en una cinta que no destaca mucho por su contenido ni por el modo en que está narrado, sino que se enfoca en lo que ha funcionado y va a seguir funcionando por mucho tiempo más. Si no fuera porque tenía que escribir este review probablemente no le hubiese dedicado ningún pensamiento fuera de la sala de cine.

Charlie Mic