SINOPSIS: Desde que su mujer murió quemada en un accidente de coche, el doctor Ledgard, eminente cirujano plástico, se interesa por la creación de una nueva piel con la que hubiera podido salvarla. Doce años después consigue cultivarla en su laboratorio, aprovechando los avances de la terapia celular. Para ello no dudará en traspasar una puerta hasta ahora terminantemente vedada: la transgénesis con seres humanos. Pero ése podría ser sólo el primer paso a algo más grande.

Es siempre complejo hablar sobre una película de Almodóvar (“Volver”, “La mala educación”) y no querer entrar en debate. Y esta no es la excepción, reunido con Antonio Banderas luego de dos décadas, nos trae este thriller dramático que no dejará a nadie indiferente.

“La Piel Que Habito” nos ofrece una historia simple, casi melodramática, pero que desde un comienzo ofrece rarezas y excentricismos por parte de sus personajes, como la presentación de Vera –personificada por Elena Anaya –o de Zeca –por Roberto Álamo –quienes nos avisan desde los primeros minutos que esta no es una película cualquiera.

La música acompaña todo el desarrollo cargada a las cuerdas, sin mucha variedad pero con el toque de intensidad preciso, sobretodo en los momentos más tensos de la cinta. El montaje está realizado con sutileza, como misma obra de arte que el doctor Ledgard –Banderas –desea consumar. Y el aspecto de su todo es un trabajo perfecto, con una preocupación del diseño, sobretodo en la escenografía y ambientación que  son tan minimalistas como complejos.

“La Piel Que Habito” avanza en una vorágine de sensaciones, con una narración no lineal que deben seguir muy atentos para no perderse –aunque está debidamente informada –y una fluidez entre drama y tensión que la hace una película rápida, a pesar de sus casi dos horas de duración.

Banderas es creíble pues, aunque descabellado, su personaje actúa en base al dolor, por reacción frente a negativas noticias, y esto es el motor de toda la historia que navega entre el suspenso y el drama, con el tufillo a tragedia griega inteligentemente manejado. Un dolor que pasa al odio y de éste pasa a… Bueno, no quiero parecer John Doe tampoco…

“La Piel Que Habito” posee falencias y virtudes. Las primeras de la mano del melodrama presente que hacen de algunos giros argumentales algo cómicos, sin ser su intención, y su desenlace puede no estar a la altura del desarrollo. Y las segundas van de la mano con la audacia de contar algo tan inverosímil para muchos y lograr adentrarnos en el desquicio de este cirujano sin apartar la mirada.

O tal vez sí, pues hay elementos de la trama de la película que pueden ser algo –o bastante –desagradables, y tampoco es para cualquier público. Deben saber que Almodóvar no suele guardarse cosas, y aunque esta es de sus películas más contenidas, aún así posee la fuerza perversa y espíritu liberal tan conocidos del realizador.

Y podrán luego de ver “La Piel Que Habito” comprender o detestar a su protagonista –brillantemente interpretado por el Gato Con Botas –pues ésta desafía al espectador, luego de sorprenderlo por su abrazo o su rechazo. Una película audaz que hace parecer lo más básico de un guión hasta sublime.

Anaya y Almodóvar en el set
Director: Pedro Almodóvar
Protagonistas: Antonio Banderas, Elena Anaya
País: España
Año: 2011
Duración: 1h 56m.

 

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Si no comprendieron mucho el trailer no se preocupen, que es de aquellas películas difíciles de promocionar sin develar muchas cosas importantísimas de la trama. Y recuerden que tenemos concurso vigente por invitaciones dobles para la película en este link.

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