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[Review de cine] La batalla de los sexos

SINOPSIS: en 1973 se llevó a cabo el emocionante partido de tenis entre la tenista número uno del mundo, Billie Jean King y el ex campeón y timador en serie Bobby Riggs, el que se denominó LA BATALLA DE LOS SEXOS. Esta se convirtió en uno de los eventos deportivos más vistos en televisión de todos los tiempos, ya que capturó el espíritu de la época y desató una conversación mundial por la igualdad de género, que le sirvió de estímulo al movimiento feminista.

Quizá los nombres de Billie Jean King (interpretada por Emma Stone) o Bobby Riggs (interpretado por Steve Carell) les suenen o puede que sean como yo, que no les hacían ruido alguno. Ni siquiera sabía que ocurrió un evento de este tamaño, ya que este partido de tenis fue todo un evento para el que prepararon un estadio especial y se transmitió en vivo en muchos lugares. Sin embargo, la historia parte mucho antes, la historia comienza con Billie Jean molesta porque el premio para el torneo femenino correspondía a una octava parte del premio para el torneo masculino. Y no solo eso, sino que las respuestas que se le daban no podían ser más vagas o absurdas. Esto llevó a que ella y otras tenistas dejaran la federación y armaran una propia con su propio torneo y auspiciadores.

Por otro lado, Bobby intenta luchar contra su adicción a las apuestas mientras vive en el recuerdo de lo que fue su antigua gloria. Y aquí hay un punto interesante, ya que haber convertido a Bobby en un antagonista por el que todxs sintiéramos asco hubiese sido muy fácil, pero no lo hicieron. Nos mostraron su lado humano, el amor por su familia y sus mismos miedos e inseguridades. En un comienzo pueden pensar como yo que la actuación de Carell es exagerada, pero cuando averiguan sobre Bobby se dan cuenta de que efectivamente era así. El tipo era un espectáculo andante, con su carisma, falta de vergüenza y, sí, sus comentarios machistas, porque él era un autodenominado cerdo machista.

El verdadero Bobby Riggs y Steve Carell

Las actuaciones de ambos protagonistas son muy buenas, es cierto que la de Carell cae dentro de lo que sabemos que puede hacer y en lo que es excelente. Por otro lado, Stone logra mostrarnos a una Billie Jean que no solo está constantemente jugando en la cancha sino que también intenta descubrirse a sí misma. En caso de que no lo sepan, la tenista se declaró abiertamente lesbiana en 1981 y desde entonces ha luchado por los derechos de las personas del colectivo LGBTIQ*. Aquí eso lo vemos en privado, su propio descubrimiento, más no en el aspecto público, lo que me gustó bastante.

La ambientación setentera está muy bien lograda, no solo en la ropa, los accesorios, autos, etc., sino que también lo logran con la música escogida, los movimientos de cámara, la fotografía, las tomas… todo deja muy en claro la época en que transcurre la película.

Sin saber la historia original se sabe desde el comienzo lo que va a ocurrir, pero eso no impide que se disfrute cada instante de la cinta y que la emoción del final no sea extraordinaria. Al salir de la sala una queda con ganas de alzar la voz y defender sus derechos como mujer, porque por desgracia más de cuarenta años después la cosa no es muy diferente.

Billie Jean King y Bobby Riggs

Para terminar, La batalla de los sexos es una película que trata de manera humana todo lo que ocurrió detrás de este monumental evento y logra mostrarnos a ambos contendientes como personas, no como una heroína y un villano, cada unx con sus miedos y luchas. Es una gran película, con un mensaje que sigue siendo vigente después de tantos años, que no se pueden perder.

Aquí el trailer:

Director: Valerie Faris y Jonathan Dayton.

Elenco: Emma Stone, Steve Carell, Andrea Riseborough, Natalie Morales, Sarah Silverman, Bill Pullman, Alan Cumming, Elisabeth Shue, Eric Christian Olsen, Fred Armisen.

Año: 2017.

País: USA.

Duración: 2 hr. 1 min.