SINOPSIS: “Guasón” narra la historia de Arthur Fleck (Phoenix), quien siempre solo recorre las calles de Ciudad Gótica con dos máscaras: la que usa a diario para su trabajo de payaso, y otra que nunca puede quitarse: la de un hombre incomprendido y emocionalmente dañado que intenta esforzada e inútilmente formar parte del mundo que lo rodea. Pero cuando la gente  se burla de él y su entorno, despiertan lo peor de “Guasón”.

Probablemente Guasón sea una de las películas más esperadas de este año y cada pequeño avance, afiche o noticia que recibíamos aumentaba la emoción y las expectativas, pero veamos ¿es Guasón tan buena como todo el mundo dice que es? Para mí, lo es. Y eso que es difícil llegar a ver una película de la que esperabas mucho y aún así salir feliz. Admito que me tomó casi un día procesar mis sentimientos con ella, pero aquí vamos.

Lo primero que hay que entender es que la cinta puede resultar incómoda de ver. Se sale de los cánones a los que estábamos acostumbrados (ya fuera DC o Marvel), porque en Guasón no tenemos la historia de un héroe o un antihéroe, es la historia de un villano. De uno de los villanos más icónicos en la cultura pop. Es por esto que es algo que no podemos perder de vista mientras vemos la cinta y por eso esta jugaba con un límite bastante delicado: humanizar a un asesino sociópata.

Es cierto que la cinta tiene estos momentos (que se ven en los trailers) en que vemos a Arthur en el suelo siendo golpeado que podrían llevar a empatizar con su dolor. Sin embargo, al final la cinta no lleva a que justifiquemos sus acciones, sino que a que entendamos el dolor de la soledad. Sus deseos de sentir que encaja en el mundo y su grito, casi desesperado, por ayuda para sentirse bien. Arthur sufre de trastornos mentales que no le permiten ser quien él quiere ser, al mismo tiempo, el mundo no muestra misericordia.

Quizá el inicio se pueda sentir lento, pero nunca deja de dar la sensación de que estamos construyendo algo grande. De que estamos viendo a Arthur perder poco a poco ese contacto con la humanidad, esa única conexión que él tenía y que mantenía su sentido de lo que era moralmente correcto y lo que no. Para cuando llegamos a ese momento, ese momento crítico, todo es una espiral descendente de emociones, de miedo, de risa y nervios, porque es malo. Porque sabemos lo que se produjo y sabemos el resultado y, de alguna forma, resulta emocionante ver ese momento (más allá de que no se basaran en ningún cómic para hacer la cinta).

Como dije al inicio, la película es incómoda. Tanto por Arthur, porque en ocasiones incluso como espectadores no sabíamos cómo reaccionar frente a él. Muchos se reían en la sala, otros se movían nerviosos. Lo que es similar a lo que le ocurre a los demás personajes que no saben cómo reaccionar frente a las personalidad de Arthur. Como por la fotografía con colores opacos y las tomas muy cercanas, muchos primeros planos y primerísimos primeros planos de Arthur; que en conjunto con las escenas en espacios reducidos producían una sensación de ahogo por momentos.

Otro aspecto en que destaca la cinta tiene que ver con la banda sonora y los efectos de sonido. Hildur Gudnadóttir fue la encargada de componer la música y el uso de esta para lograr hacernos sentir dentro de la cabeza de Arthur estuvo muy bien empleada.

Por último, pero no menos Joaquin Phoenix es todo lo que podíamos esperar y lo que no de este nuevo Guasón. Logra manejar muy bien el equilibrio entre un hombre que da pena, pero al mismo tiempo hay algo que no funciona bien en él. Algo que esconde y que no sabemos si es producto de una sociedad como Gotham o si es algo que siempre estuvo ahí dentro. Hay mucho sobre los trastornos mentales y la poca ayuda, además de poca importancia que se les da en la actualidad. De verdad, es una interpretación perturbadora y maravillosa en partes iguales.

Hay mucho para la discusión sobre si la sociedad crea los villanos que merece o si se vuelve así producto de la aparición de estos. En especial en Gotham, una ciudad en que ni los buenos son buenos, por lo que es más difícil establecer esa línea arbitraria del bien y el mal. Sin embargo, no hay que perder de vista que el Guasón sigue siendo un villano, que no pretende liderar una revolución y que varios de esos rasgos estaban en él incluso desde antes de que efectivamente dejara a Arthur atrás.

No importa cuánto hablemos del Guasón, al final es una experiencia que tienen que vivir y decidir ustedes qué les pareció. Llena de juicios contra la sociedad, la individualidad, el poco apoyo e información sobre los trastornos mentales con una actuación magistral por parte de Joaquin Phoenix es una de las grandes cintas de este año.

Por cierto, no hay escena post-créditos.

Director: Todd Phillips.
Elenco: Joaquin Phoenix, Robert De Niro, Frances Conroy, Zazie Beetz, Brett Cullen, Dante Pereira-Olson, Douglas Hodge, Jolie Chan, Bryan Callen, Shea Whigham, Brian Tyree Henry, Mary Kate Malat, Glenn Fleshler, Marc Maron, Bill Camp, Josh Pais, Leigh Gill, Adrienne Lovette, Sharon Washington, Mandela Bellamy, David Iacono, Matthias Sebastiun Garry, Mick O’Rourke, Evan Rosado, Caillou Pettis, Sondra James, Gary Gulman, Kim Brockington, Jamaal Burcher, John Cashin, Ryan Funigiello, Annie Pisapia, Ray Iannicelli, Tony D. Head, Scott Martin, Dj Nino Carta, Mark Lotito, Jason John Cicalese, Keith Buterbaught, Ray Rosario, Rose Maria Wilde, Ben Heyman, Emmanuel Rodriguez, Vincent Cucuzza, Celeste Pisapía, Marko Caka, Alexandra López Galán, Bob Leszczak, Rich Petrillo, Thomas W. Stewart.
Año: 2019.
País: USA.
Duración: 2 hr. y  1 min.

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