Nunca había escrito una seudo reseña de un libro, y cuando quise comenzar esta empresa se me vinieron a la mente muchos autores que admiro, como García Márquez, Cortázar o el liviano Dostoievski. Pero senté cabeza y decidí irme por algo más popular y común. Más mundano y con una cantidad de seguidores y detractores muy alta.

Les escribo de Stephen King, aquel mal llamado “maestro del terror”, que es uno de mis preferidos, y quizás el más alejado de mis otra elecciones. Y en esta ocasión les comentaré una novela que, literalmente, me devoré en pocos días. Haré cuenta que es el primer libro suyo que leo.

 

“Cell” (2006) es un libro preciso, directo e inmensamente fluido. King posee un don de contador de historias innegable. Nos logra atrapar desde las primeras páginas en este viaje de Apocalipsis iniciado con una extraña señal que cambia a las personas volviéndolas contra su voluntad a hacer cosas tan increíbles como macabras.

Podemos sentirnos dentro de las escenas que se van narrando, gracias a un manejo del espacio físico correcto y un norte que nunca se pierde, manejado por el avance en este avance de su protagonista, la interacción con varios otros personajes durante las jornadas que pasan y el suspenso siempre presente.

 

Hay sorpresa, drama y terror sembrado en toda la historia. Y esto hace de “Cell” un libro que, como dije anteriormente, atrape y se devore en poquísimo tiempo, ideal para leer en un largo viaje.

Si bien la premisa puede parecer ridícula o esperable, las ganas de llegar al desenlace se incrementan a medida que pasan sus capítulos, y luego de leerlo inclusive deja su mensaje crítico sobre esta era tecnológica en la que vivimos. Algo no siempre visto en la obra de King.

 

Tal vez uno de los pocos puntos en contra que tenga son sus algo irrisorias explicaciones científicas a los sucesos que ocurren, pues en “Cell” el autor se aleja de lo sobrenatural a lo que nos tiene acostumbrado y en más de una ocasión debemos dar un salto de fe para aceptar lo que nos afirma.

Este libro está dedicado a George A. Romero (el rey de las películas de zombies) y Richard Matheson (autor de “Soy leyenda”), y no puede servirnos esto como mejor referente para recomendarlo a todos aquellos conocedores de ambos. Un libro económico, de lectura rápida, que tal vez no deje mucha huella, pero que definitivamente es un diez en entretención.

"Stephen King no tiene celular" dice en la contraportada de "Cell"

Les dejo la información de la contraportada:

Día 1 de octubre: Dios está en los cielos, la bolsa está a 10.140, la mayoría de los vuelos llegan a tiempo y Clayton Riddell, un artista de Maine, casi salta de alegría por Boylston Street, en Boston. Acaba de firmar un contrato para ilustrar un cómic que le permitirá mantener a su familia con su arte en vez de tener que dar clases.

Ya ha comprado un regalo a su sufrida mujer y tiene claro lo que va a regalar a su hijo Johnny. ¿Por qué no también algo para sí mismo? Clay presiente que las cosas van a ir mejor, pero bruscamente se trastorna todo: se produce una devastación masiva, causada por un fenómeno que más adelante llamarán El Pulso, que se reproduce a través del teléfono móvil. De todos los teléfonos móviles. Clay, junto a unos cuantos supervivientes desesperados, es arrojado a una edad oscura, rodeados por el caos, la hecatombe y una masa humana degradada a su estado más primitivo.

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