SINOPSIS: Dorothy anhela viajar “más allá del arco iris” a una tierra diferente y su deseo se hace realidad cuando un tornado se la lleva junto a su perrito al mundo de Oz. Pero la aventura sólo acaba de comenzar; Dorothy, tras ofender a la Malvada Bruja del Oeste (Margaret Hamilton), y por sugerencia de la Bruja Buena del Norte, (Billie Burke), se dirige por el camino amarillo hacia la Ciudad Esmeralda, donde vive el todopoderoso Mago de Oz, que puede ayudar a la niña a regresar a Kansas. Por el camino, se hace amiga del Espantapájaros (Ray Bolger), el Hombre de Hojalata (Jack Haley) y el León Cobarde (Bert Lahr).

TITULO ORIGINAL: The Wizard of Oz
DIRECTOR: Victor Fleming
GUION: Florence Ryerson, Edgar Allan Woolf
PAIS: USA
AÑO: 1939
DURACION: 101 min.
REPARTO: Judy Garland, Frank Morgan, Ray Bolger, Bert Lahr,
Jack Haley, Billie Burke, Margaret Hamilton, Clara Blandick

Buscando algo no tan contemporáneo me fui al porcino y vi esta película que data de 1939 y que está a cargo del mismo director de “Lo que el viento se llevó”, con una Judy Garland de tan sólo diecisiete años y un mundo de fantasía de aquellos como en los cuentos de hadas.

Basado en el libro “El maravilloso Mago de Oz” de Lyman Frank Baum publicado en 1900 (o sea, si creíamos que la película era antigua…), “El mago de  Oz” nos cuenta una historia que traspasa las barreras de un cuento cualquiera y se convierte en una lección mucho más valiosa que las mostradas en los filmes de Disney.

La dirección es correctísima desde el punto de vista técnico, con un pulso fluido y un excelente uso de escenografías. Las caracterizaciones son perfectas, con personajes que, aunque parecen darse vuelta en el mismo mensaje, lo dejan tan grabado que no se borra fácilmente.

Fleming contó con ayuda de otros tres directores, sobretodo en las grabaciones en blanco y negro, y es este punto uno muy destacable por su simbolismo. El hecho de separar el mundo real del de fantasía por los colores ayuda aún más a entregar el mensaje.

La fantasía infantil está presente en toda la película, con una protagonista más que notable y con el resto del elenco principal en precisas y frescas personificaciones que nos hacen olvidar fácilmente que todo es tan ficticio como se muestra en la Tierra de Oz.

Inclusive el humor (muchas veces camuflado) se hace presente en gran parte de la película. Tanto en situaciones graciosísimas (la escalada de los nuevos amigos de Dorothy por la montaña) como en personajes (el León y el Portero de Oz) que se hacen entrañables nada más haber terminado de disfrutado la historia.

Los efectos especiales son excelentes (el rapto de Dorothy es un punto altísimo que refleja su calidad) y aportan un significante grano de arena en una película con sólo detalles mínimos negativos, como los errores de continuidad (de vestuario principalmente) que posee durante su metraje.

El resto es todo positivo, hasta una musicalización que merece una mención aparte, pues en “El mago de Oz” encontramos piezas excelentes y tan populares como la famosísima “Over the rainbow” (sí, la misma que aparece reversionada en “Conoces a Joe Black” y “Como si fuera la primera vez”) que fue escrita exclusivamente para la película y para la mismísima Judy Garland.

“El mago de Oz” es una película que tiene más de setenta años, pero que no pierde su encanto y que si la tienen por ahí le pueden dar un par de horitas de su tiempo, el cual les aseguro no será malgastado. Y eso que no soy fan de los musicales. Total… no hay lugar como el hogar.

Nota: 8/10.

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