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[Crítica de música] Interpol estrena “El pintor”: Paul Banks contra los sonidos acostumbrados.

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Al analizar las circunstancias actuales de Interpol, diríamos que El pintor es de aquellos discos que cierran un largo vacío musical, situación que llegó al punto de la circulación de uno que otro rumor respecto a una posible disolución de la banda. Así, a inicios del presente año, ante el nuevo trabajo de estudio, se hizo notoria la necesidad de un nuevo integrante ante la separación del bajista Carlos Dengler, que si bien según sus propias declaraciones se vio obligado a tocar un instrumento que no era de su predilección, fue un sonido que se consolidó como característico de la banda, y, que en la presente entrega, se nota apagado y sin mayor participación en el sonido global del disco. De esta forma, durante las sesiones de grabación, quedaba clara la meta para la banda y en especial para el líder Paul Banks, que se hizo cargo de las pistas del bajo en la grabación del disco: mantener vigente a Interpol.

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El disco podría dividirse en una dualidad que queda bastante clara para aquellos que siguen a la banda: el sonido usual de Interpol, y las variaciones de sonidos novedosos tanto en la guitarra principal como en la guitarra rítmica. Lo que se pierde en fuerza del conjunto de los instrumentos (puede ser debido a aquella disminución en la presencia del bajo, y en parte de la guitarra rítmica) se gana en experimentación de cada uno de ellos por separado.

No es para nada casual la selección de los dos singles del nuevo álbum. En primer lugar está All the rage back home, single potente, estructurado y que es capaz de funcionar a modo de compendio de la vida del grupo: con una letra melancólica y rabiosa, con el sonido constante y marcado de las guitarras, que recuerdan a su primer disco Turn on the bright lights, sumado al sonido múltiple de la batería que recuerda bastante a los temas más acelerados del Our love to admire o del Antics.
A su vez, está el segundo single, Ancient ways, que representaría el sonido nuevo que pretende instaurar la banda, es decir; una guitarra en solitario con un sonido más distorsionado, en donde la voz de Paul Banks es la que nos lleva a recordar la continuidad de la banda y su necesidad por reinventar su sonido, la batería se acelera y se combina con ritmos de guitarra para hacer notar la potencia en general del sonido del disco.

Aquí, el single del disco, All the rage back home, presentado en vivo en la televisión norteamericana:

 En general, estamos ante un trabajo que hace esperar más, pero que no decepciona; puede que el quinto álbum de estudio de Interpol sea un intermedio, una vuelta al ritmo de trabajo que puede haberse perdido en algún momento en medio del desgaste de las giras a lo largo de Estados Unidos y que los lleva a hacer trabajos más compactos, en lo que podría llamarse un “retorno a las pistas” del cuarteto neoyorquino.

AUTOR: HEREJECONSUMADO